¿Nos damos?

Por Maru Lozano Carbonell

Todos en esta vida queremos ser felices, de hecho, ¡a eso venimos! ¿Qué es más gratificante, dar o recibir?

De acuerdo con Michael Norton, experto de Harvard y autor del libro “Happy Money”, el ser humano puede alcanzar una mayor felicidad cuando invierte más en los demás que en sí mismo.

Gran lección que te enseñan los pequeños. Según un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Columbia Británica, los niños disfrutan más dar que recibir. En el estudio, a los que se les pidió regalar sus premios se mostraron más contentos por compartir lo que tenían, lo que nos dice que hacer un sacrificio personal es emocionalmente mucho más satisfactorio.

Gastar en los demás para ser feliz es otro aliento. La experta Elisabeth W. Dunn expresa que los adultos son más felices cuando se gastan el dinero en otras personas; esta acción hace que se libere serotonina, la hormona de la felicidad.

La alegría y esperanza reconfortan. De acuerdo con Kiley Hamlin, profesora asistente de Psicología del Desarrollo en la Universidad de Columbia Británica, el altruismo social puede iniciar un círculo virtuoso. Cuando las personas recuerdan alguna ocasión en la que dieron algo por generosidad, se sienten felices. Esto desencadena un círculo de retroalimentación positiva entre el gasto altruista y la dicha plena.

Así podremos sentirnos los tijuanenses a partir de esta semana para “darnos” a nuestros hermanos de Sonora y Sinaloa que la pasan difícil por las lluvias que alcanzaron 3.5 metros de altura, ¡lo que hubiera sido la lluvia de todo un año!

De nuevo el director del Cecut, Pedro Ochoa, brinda el espacio para que, por diez días se haga el acopio para apoyar.

Por segunda ocasión, el mismo equipo que el año pasado encabezara la ayuda para Oaxaca, se junta para gestionar y organizarnos a todos. Muchas gracias a Unidos por Tijuana, a la Asociación Mixteca Benito Juárez, al grupo de ciudadanos de la sociedad civil con gente como el Coronel David Márquez, Iris Juárez, Carlos Jiménez y, por supuesto, a Ramón Castorena. Tranquiliza que ellos ¡entregan personalmente lo que se recibirá!

Donemos en especie: Ropa para hombres, mujeres, jóvenes y niños (nueva o usada en buen estado).

– Para bebes: Pañales, ropa, biberones, talco, aceite, toallas húmedas, alimento para ellos

– Para adultos mayores: Andaderas, bastones, pañales, Ensure, sillas de ruedas, pañales

– Despensa en general

– Medicamentos no caducos, excepto insulina debido a la dificultad de su manejo. Casas de campaña, colchonetas, camas plegadizas de aluminio

– Artículos de higiene personal: Jabón, pasta y cepillos dentales, champú, desodorantes, estropajos, toallas, toallas sanitarias

– Artículos de cocina como sartenes, ollas, platos, cubiertos, sillas mesas.

Se necesita del apoyo presencial de todo el que pueda acudir para recibir, inventariar, clasificar, empacar, etc. ¿Vamos?  Desde las 9:00 am a las 7:00 pm por diez días ¡entreguémonos a Sonora y Sinaloa!  Para esto, igual se necesitarán donativos como: Pallets de manera, cajas de cartón, plástico para embalar de grueso calibre, plumones, tape canela, lonas, carpas grandes para resguardar y clasificar donativos. También montacargas, alimento y bebida para voluntariado.

Procuremos el bien ajeno aún a costa del propio, tal y como nos lo decía el periodista y escritor español Rafael Barrett: “Descubrir la energía interior y entregarla para renovar el mundo, he aquí el altruismo”.