Ni perdón, ni olvido: Fuera Kiko

Por Manuel Rodríguez Monárrez

Ante cientos de congregados cachanillas en la Plaza de los Tres Poderes, al Presidente Electo de México le tocó escuchar la principal demanda del Pueblo de este Estado, ya que al unísono los presentes coreaban la consigna: “Fuera Kiko”.

La semana pasada previo a su traslado a la capital, fui el único regidor del estado presente en la reunión de la sala audiovisual del edificio sede del poder ejecutivo estatal en la ciudad de Tijuana. La invitación vino de una reunión previa que sostuve con el senador Jaime Bonilla, quién me convocó a formar parte de la agenda del próximo presidente tabasqueño en su gira de la gratitud por nuestro estado.

En la reunión también se encontraban la mayoría de los diputados locales del Congreso de Baja California. Me pareció muy oportuna su intervención, ya que varios congresistas locales y federales del municipio de Ensenada, se levantaron de sus asientos y durante la reunión entregaron en mano la propuesta para ampliar la zona de régimen especial para los municipios fronterizos hasta el sur de nuestro Estado para incluir a la bella cenicienta.

No tanto así, la participación de Juan Manuel Gastélum, quien fiel a su estilo y tratando de no pasar desapercibido inició su intervención con Andrés Manuel hablándole según él de “Presidente a Presidente”, primero llama la atención que el Alcalde se diga Presidente cuándo fue él quien le cambió el nombre a la Presidencia Municipal para convertirla en su Alcaldía de Tijuana, todo esto derivado de las recomendaciones de su mercadólogo español que contrató desde la campaña y segundo porque se me hace que esa interlocución lo que buscaba era establecer un diálogo entre iguales y habrá que decir que aunque para las leyes todos somos iguales, en cuestión política si hay un abismo de diferencia entre AMLO y Gastélum, y hablo de que por poco pasa desapercibida su presencia ya que el mismo Gobernador comentó al inicio de la reunión que no sabía que el Alcalde había regresado de Texas hasta que lo vio sentado en la primera fila.

En su intervención el Alcalde buscaba entregar una iniciativa para ampliar el catálogo de delitos graves y devolverle a la portación de armas de uso exclusivo la pena corporal de prisión preventiva. Sobre esto, sólo comentaré que ya el senador Ricardo Monreal había ingresado tal iniciativa previo a la reunión con AMLO y segundo que se les olvida que fueron los propios panistas incluyendo al presidente municipal Juan Manuel Gastélum, los que votaron porque el catálogo de delitos estuviera así, sin considerar como delito grave la portación de arma de fuego, ahora pretenden descubrir el hilo negro que ellos mismo pintaron de eso color.

Entiendo perfectamente la molestia de quienes con justa razón señalan que la reunión entre Andrés Manuel López Obrador y Francisco Vega de la Madrid pudiera prestarse a pensar que lo que se busca por parte del Gobernador de Baja California es extender el pacto de impunidad para un periodo transexenal para él y sus socios del gabinete. Uno nunca alcanza a dimensionar los intereses ocultos de Kiko detrás de cada acción hasta que nos enteramos de su materialización a través de alguna nueva adquisición inmobiliaria.

En parte me dio la impresión que el Gobernador quiso demostrar “músculo” uniformando a todo su gabinete, aunque me pareció excesivo que fuesen no sólo secretarios sino directores de área, francamente me sorprendió lo espontáneo de la respuesta de los funcionarios panistas ante los dichos de López Obrador.

Mientras estrechaba la mano del Presidente Electo de México durante su reciente visita a Tijuana, tuve oportunidad de comentarle al momento de despedirse que compartía sus ideales y convicciones, y que los bajacalifornianos no queríamos ni perdón ni olvido para los gobernantes corruptos de éste Estado. Al parecer a AMLO le gustó mi comentario ya que me invitó a salir junto con él de la sala. Al tiempo.

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