Tijuana.- Con la suma de más de mil 600 camas, la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California es la primera en el país en cubrir en su totalidad la necesidad requerida por los acompañantes de los pacientes, resaltó la presidenta honoraria del Voluntariado del Instituto, Fátima Blanco de Beltrones.
Este grupo de voluntarios, que existe desde hace 38 años, está para apoyar a los afiliados del IMSS y además de la adquisición de sillas cama han trabajado en la creación y mantenimiento de ludotecas, así como la donación de alimentos.
Quienes conforman el voluntariado del IMSS han dejado un legado a las nuevas generaciones, a través del esfuerzo del día a día, consideró.
Pero no ha sido fácil acercarse a la población para divulgar las acciones y ofrecer ayuda, aseguró, debido a la imagen que llegan a tener del Instituto, que en algunos casos cae en lo negativo.
“Lo más complicado es la apatía hacia el Instituto. Me ven como si yo perteneciera o trabajara para el Instituto. Claro que no me puedo deslindar porque soy la esposa del Delegado (Francisco Iván Beltrones Burgos), pero yo no trabajo para él, no hay un salario, una nómina que me obligue a ciertas cosas. Y esa ha sido la parte más complicada”.
Afirmó que la labor de convencimiento fue complicada hacia los empresarios, con el objetivo de que facilitaran apoyos para los trabajadores.
“Vienes y me pides ayuda, cuando el IMSS trata de la ‘patada’ a mis trabajadores. Somos los que pagamos las cuotas más altas (la industria de la construcción) y quiere que yo te ayude”, le llegaron a decir.
Blanco de Beltrones precisó que por lo mismo, algo que buscan es que la población se entere que las acciones que realiza el voluntariado son a favor de los trabajadores que están afiliados al IMSS.
Explicó que las gestiones principales que se hacen son a favor de los empleados en momentos de dificultad, tal como sucede cuando se encuentran en una incapacidad o con un permiso para atender a un familiar y con ello, dejan de percibir el salario íntegro.
“También la persona que está cuidando al paciente no sabemos si va a regresar a trabajar, mal durmió en la noche y no comió y te puede generar hasta un accidente de trabajo”.
Labor de familia
Antes de hacerse cargo del voluntariado del IMSS en Baja California, Fátima Blanco se dedicaba a cuidar a su familia y a estudiar la licenciatura en Psicología familiar.
“Ha sido titánico. Tuve que cambiar mi escuela para poder desplazarme a Tijuana, San Quintín, tocar puertas en empresas, visitar hospitales, para poder dar tiempo y espacio”.
Dijo que involucró a sus hijos en el trabajo que se hace en el voluntariado, tal como los eventos en los que se hacen entregas de sillas-cama o alimentos para familiares de los derechohabientes.
“Vamos a juntar juguetes para los niños, cuando hacemos ciertas visitas en navidad, el día del niño, para que vean lo que estamos haciendo”.
¿Cómo unirse al voluntariado?
Cualquier persona que tenga voluntad para ayudar en las labores de cuidado y atención a los pacientes puede ser voluntario, incluso, pueden ser niños supervisados por un adulto, explicó la presidenta honoraria del Voluntariado del Instituto, Fátima Blanco de Beltrones.
Una de las necesidades más grandes registradas en las clínicas del IMSS, es la falta de acompañante para el cuidado de las personas de la tercera edad.
“Puede ser acompañamiento de cama. La única regla es que sean comprometidos, tener la responsabilidad que si tomas una hora de tu tiempo una vez al mes, avisar cuando no puedas”.
Destacó que existe un calendario por piso para que los voluntarios se organicen para la donación de alimentos, a los familiares de los derechohabientes que se encuentran internados en la clínica.
“Con 350 pesos le das de comer a 120 personas, porque son sándwiches de frijol y pan integral. Un iglú lo llenas con un garrafón que cuesta 20 pesos y le pones té y los vasos más baratos”.
Contacto
Teléfono 66410806 72 y
Facebook.com/VoluntIMSSBC/
En un año 7 meses:
– Donaron 133 mil alimentos
– Más de mil 600 silla camas
– Ludoteca
– El voluntariado más grande de México (300)
– Voluntarios 50% varones y 50% mujeres


































