“Like a Boss”: Leve guerra entre amigas

Tiffany Haddish, Rose Byrne y Salma Hayek en una escena de "Guerra entre socias". Imagen: Paramount Pictures

Por Chema Castro III

Dos amigas de infancia deciden arriesgar todo de su pequeña empresa en búsqueda de un mayor éxito, y los problemas que eso puede causar en su amistad, en la nueva comedia Like a Boss (Socias en guerra).

Mel Paige (Rose Byrne) y Mia Carter (Tiffany Haddish) siempre han soñado con tener su propia línea de cosméticos y a sus avanzados 30s ya la tienen, aunque su grupo de amigas han tenido algo de mayor éxito en su vida social y económica, algo que no sienta del todo bien con una de ellas.

Y para dejar de ser las amigas menos exitosas, aceptan un trato con el diablo, en este caso Claire Luna (Salma Hayek), la directora de cosméticos Oviedo, quien intenta separar a las amigas para poder quedarse con un porcentaje mayoritario de la compañía.

Y más o menos ese es el rollo presentado por el director Miguel Arteta (Alexander And The Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day), en base a un guión por Sam Pitman y Adam Cole-Kelly, quienes hacen su debut fílmico tras trabajar en series como Ryan Hansen Solves Crimes On Television, y es algo notorio esa inexperiencia.

Es básicamente una comedia estándar que intenta capturar al público que convirtió en Bridesmaids en un éxito, y aunque nunca dudas de la amistad entre Mel y Mia, ni con el resto de su grupo de amistades: Jill (Natasha Rothwell), Angela (Ari Graynor) y Kim (Jessica St. Clair), falta algo de mayor corazón para que los chistes sean mejores.

Pero si hay suficientes chistes como para mantenerte atento, especialmente con Haddish al mando de los mejores momentos, ya que Hayek, presentada en manera caricaturesca con pupilentes de algún extraño color y dientes grandes, no pega como la líder de una empresa, al verse como tonta y sin chiste en la mayor parte de la película, aunque su maltrato del asistente Josh Tinker (Karan Soni, el amigo taxista de Deadpool) es un punto muy curada.

Agregamos a esto los algo desperdiciados personajes Barrett (Billy Porter) y Sydney (Jennifer Coolidge), quienes son los únicos empleados de la boutique Mel & Mia y, con la excepción de un momento para Barrett, no tienen mucho qué hacer a lo largo de los apenas 90 minutos que perdura el filme.

El drama no es tanto ya que en ningún momento, después de ver en la primera parte la gran amistad y lazo que hay entre ellas (Mel vive en casa de Mia), nunca hay duda que se van a separar en búsqueda del dinero, y eso resta mucho de la emoción del tercer acto porque es claro el camino que se lleva y la meta.

Ya no es común que lleguen comedias a la pantalla grande y este leve esfuerzo no ayudará a que arriben más, y es que lo poco interesante que se logra se pierde por completo al final a cambio de una escena de “triunfo”, que se ha visto en centenares de películas antes y no aporta algo nuevo, y mucho menos acierta en levantar ánimos, aunque usa una canción conocida.

Así que para pasar un rato puede y que funcione Like A Boss, pero como una comedia memorable falla pese al gran talento que hay en la pantalla, a lo mejor en mejores manos detrás de las cámaras pudiese haberse logrado algo… esperemos que en el resto del 2020 hay algo más rescatable en comedias.

Like a Boss

  • Título en español: Socias en guerra
  • Reparto: Salma Hayek, Rose Byrne, Tiffany Haddish, Jennifer Coolidge, Jessica St. Clair, Ari Graynor, Natasha Rothwell, Lisa Kudrow, Billy Porter, Ryan Hansen, Karan Soni.
  • Director: Miguel Arteta
  • Guión: Sam Pitman, Adam Cole-Kelly
  • Duración: 1:23 hrs.
  • Género: Comedia
  • Calificación: ** (de cinco)