Exceso de velocidad

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Siempre que vamos a otro país y pensamos rentar un auto, tenemos la obligación de aprender sobre las reglas de tránsito locales ya que aunque existen reglas universales, hay países que tienen sus particulares señalamientos y reglas que tenemos que conocer. Cuando viajamos Valente, mis amigos y yo tenemos un trato: Alguno de ellos conduce de ida a los destinos y yo lo hago de regreso, ya que soy la conductora designada.

El lunes Valente me dijo que me habían llegado dos sobres que venían de España uno estaba perfectamente identificado de la Universidad de Barcelona y el otro, solo tenía un sello que decía “Prioritaire”. Intrigada seleccioné el misterioso sobre y me llevo la sorpresa de que era el requerimiento de pago de una multa equivalente de 100 euros, expedido por la oficina de tránsito de Cataluña.

Sí, era una multa por concepto de exceso de velocidad en el kilómetro 2.33 de la carretera T-11 de Tarragona, levantada a las dieciséis horas con cincuenta y siete minutos, el día diez de noviembre del 2018. La infracción estaba aplicada por circular a una velocidad de 114.50 Km/h excediendo la limitación genérica de 100 Km/h como una violación al artículo 52 1A del Reglamento General de Circulación, clasificada como “Grave” y confirmada por imagen captada automáticamente por el radar que opera en dicha la carretera.

Podrán imaginar mi cara cuando leí el requerimiento; sobre todo porque había pasado un año y dos meses de esas vacaciones en la zona vinícola de Priorat. Generalmente cuando rentas un auto estás consciente que si por alguna razón o descuido hubieras cometido alguna infracción, el cargo te llegará a tu tarjeta de crédito con el concepto identificado en no más de un par de meses después de haber rentado el auto; por lo tanto si después de ese tiempo no recibiste ningún cargo, entonces ya la libraste.

Lo que estaba viendo me hacía tener tantas preguntas que iban desde cuestionar ¿Cómo habían tenido mi dirección? y ¿Por qué me estaba enterando un año y dos meses después? Las respuestas no me debían extrañar, cuando vivimos en un mundo interconectado.

Una vez que solucioné el tema del pago que puede hacerse por internet; deberé de hacer una carta explicando que el requerimiento de pago enviado por correo el día cuatro de noviembre de 2019 llegó a mi casa el día veintisiete de enero del 2020 y que por esa razón no fue pagada antes. Seguido de la explicación, tendré que pedir una disculpa por la falta, por la omisión del pago y por supuesto comprometerme a tener más cuidado con los límites de velocidad y el resto de las reglas.

Si la carta no hubiera llegado y no me hubiera enterado de la infracción y por lo tanto el requerimiento de pago. Es posible que cuando volviera a entrar a España con toda seguridad la infracción hubiera salido a flote. Esto me lleva a la reflexión de que cuando estamos en otro país debemos de ser extremadamente cuidadosos de no romper ninguna regla.

Si también tenían las dudas de cómo me encontraron para hacerme llegar el requerimiento, les cuento que resultó que la carta del departamento de tránsito está fechada una semana después de la fecha de la carta de la Universidad de Barcelona que contenía mi carne de estudiante, concluyendo que el cruce de datos fue a partir de mi matricula en la universidad. En este mundo globalizado nada puede mantenerse oculto bajo el sol; así que a tener cuidado y portarse bien.