Construyen hogares a familias sin casa

Voluntarios y beneficiados en la entrega de la casa. Fotografía: José Alfredo Jiménez

Por José Alfredo Jiménez

Tijuana.- El señor José Ascencio Olague se encontraba trabajando el pasado 25 de octubre de 2019 cuando le avisaron que su hogar se estaba quemando, por lo que se dirigió a su domicilio ubicado en la colonia Obrera, pero para cuando llegó la casa ya estaba consumida.

Según le dijeron un corto circuito fue lo que inició el incendio y los muros contiguos, por ser de madera, no resistieron a las llamas. En total fueron unos 80 hogares en la ciudad que, al igual que el de Olague, se incendiaron durante las recientes condiciones de vientos de Santa Ana.

Ahora, gracias a los esfuerzos de los voluntarios de Constructores Sin Fronteras (nombre en español de Builders Without Borders), Olague ya tiene su casa reconstruida.

Desde 2006, la asociación con base en la entidad de Utah, Estados Unidos, construye o repara viviendas pertenecientes a familias con necesidad en Tijuana.

Este año, Constructores Sin Fronteras realizó 11 proyectos en Tijuana, de los cuales ocho fueron construcción de viviendas y tres fueron reparaciones. De las ocho construcciones, seis correspondieron a familias que perdieron su hogar en los incendios ocurridos en octubre pasado.

El director de la asociación, Christopher Evans, explicó que para poder realizar las construcciones, gente voluntaria de Estados Unidos se suma con recursos y su mano de obra.

Angie y Christopher Evans con Gabriel Cortez. Fotografía: José Alfredo Jiménez

“Mi primer año fue en 2006 y vine con un grupito de 40 personas. Me enamoré de Tijuana, con la gente de aquí, y quería hacerlo cada año. En 2009 dije a mi esposa, ‘tenemos que tener nuestro propio grupo’, y ahí comenzamos”, recordó. “Trabajamos con Gabriel (Cortez, director de la asociación en Tijuana) para saber cuáles familias son las más necesitadas, y después de eso cada año venimos”, recordó.

Cortez detalló que es importante que donde se proyecte construir, la familia tenga la propiedad del terreno, esto para que no haya riesgo de perder la vivienda por estar en suelo ajeno.

“Chris y yo junto con otros especialistas, hacemos un levantamiento, vemos las necesidades de las familias y ellos se llevan los proyectos a Utah; allá, ellos evalúan costos, material y más, y a finales de noviembre les informamos a las personas que sí se aprobaron para realizar los preparativos”, dijo Cortez.

Las reacciones

Para Christopher Evans, regresar a hogares que construyeron y ver que desde entonces los propietarios han hecho mejoras en puertas, techos, ventanas u otros detalles es motivo de satisfacción, pues no quedan las casas solamente con lo que la asociación

Trabajando en el interior de la casa de la familia Olague. Fotografía: José Alfredo Jiménez.

“Lo impresionante siempre para mi es que trabajo cinco días, y después de estos días somos mejores amigos, somos como familia con los que están recibiendo, es más que construir una casa y ya, hay un sentimiento, un amor que pasa en cinco días”, señaló en referencia al lanzo que se forma con los habitantes.

Gabriel Cortez comentó que la gente que recibe la ayuda de Constructores Sin Fronteras queda agradecida, especialmente por el hecho de que personas que no tienen relación con ellos les construyan una casa.

“Hubo un sentimiento de amor, de tranquilidad de parte de Ascencio (Olague), que recibió la casa, y esa es la parte más impactante de todo el proyecto”, dijo Cortez.

“Es fuerte cuando ellos ven llegar el material y la gente, no sé ellos qué piensen, pero de repente ven bajar a 20, 30 americanos con equipo, compresores mangueras y se vuelve más impresionante”, dijo. “Cuando están construyendo el sentimiento de hermandad es muy fuerte, pero cuando terminas y la familia expresa sus sentimientos, es impresionante; por eso mismo, no hay otro interés más que vivan más tranquilos”.

Agrego que incluso, personas que ya han sido beneficiadas con casas, buscan sumarse en la construcción de otras para tratar de retribuir lo recibido.