Pulen talento de jóvenes con discapacidad

El profesor Ramón González y alumnos del taller de carpintería. Fotografía: Korina Sánchez S.

Por Korina Sánchez S.

Tijuana.- El tiempo se pasa muy rápido y hay que aprovecharlo, es lo que piensa José Rodríguez Lomelí, profesor con más de cuatro décadas de experiencia y quien ahora dirige una escuela en la que capacitan a jóvenes con discapacidad para incorporarse al campo laboral y ha visto pasar varias generaciones.

El Centro de Atención Múltiple (CAM) Frontera es el espacio que aloja a más de cien jóvenes de varias zonas de Tijuana, quienes tienen alguna discapacidad, en su mayoría intelectual, para incorporarse a talleres de carpintería, panadería, herrería, cocina y manualidades.

“Somos un CAM para la formación para el trabajo. Es una gran responsabilidad trabajar con estos jóvenes y diariamente es una experiencia enriquecedora”.

Formar jóvenes con discapacidad para que lleguen a una empresa es una labor que hay que cuidar diariamente, con el fin de crear y fortalecer los hábitos, para que así sean candidatos para una empresa.

“Nosotros trabajamos en talleres, somos la antesala para la vida productiva, por lo tanto, los jóvenes entran a las ocho de la mañana y salen a las cuatro de la tarde: Están ocho horas”.

Trabajan productos que pueden vender, como la cerca metálica del fondo. Fotografía: Korina Sánchez S.

Dijo que uno de los obstáculos con los que se encuentran los maestros cuando llegan los jóvenes, es que no se rompe el vínculo con la madre de familia, lo que afecta en la adaptación a la dinámica de los talleres.

“De 15 a 22 años es el rango de edad en el que recibimos a los jóvenes para la formación para el trabajo. Toda discapacidad es aceptada. Que tenga (el joven) la intención formativa, la posibilidad de ser ‘entrenable’ en una etapa de uso de herramientas y que tenga un su medicamento si así lo requiere para regular su comportamiento”.

En la historia del Centro de Atención Múltiple de la Frontera, que está ubicado en la colonia Guaycura han existido múltiples talleres; actualmente hay cinco: Panadería, Artesanías, Cocina, Carpintería y Estructuras Metálicas, éste último representa uno de los espacios más productivos en los que trabajan los jóvenes.

Rejas para puertas, ventanas, maceteros, mesas y otros artículos para el hogar son elaborados por los alumnos del CAM, con precisión y calidad que permite poner a la venta los artículos, comparte el maestro Francisco Miramontes, quien está a cargo del taller.

“Siempre están felices, ellos lo saben hacer muy bien, todo el trabajo es de calidad”.

La hora del desayuno y la comida es esperada por los estudiantes, quienes elaboran los platillos que van a comer durante su jornada de capacitación laboral en el Centro, en el taller de cocina, a cargo desde ocho años de la profesora Delfina López Parra.

“La cocina es una herramienta de unión y aprendizaje. Todas las familias tenemos una cocina y podemos enseñar a los hijos a utilizarla, con mucho cuidado. Les sirve mucho a los jóvenes con autismo, para sentirse relajados, sin estrés”.

Mientras que los postres llegan directo del taller de panadería, a cargo de Luis David Muñoz, quien ha compartido con los estudiantes 20 años de su vida. Platica que son las galletas y los pastelitos los preferidos de los estudiantes, para quienes la elaboración representa una terapia.

“Todo lo que se produce lo vendemos a los mismos padres de familia y a la comunidad, para que vean el trabajo que hacen los jóvenes”.

El profesor, Abraham Jesús López Amador coincide con la maestra Delfina: Los jóvenes son entusiastas y las artesanías representa una terapia para ellos.

“Hay muchos con discapacidad motriz, pueden aprender a utilizar herramientas como las tijeras, recortar papel con límites, usar goma, pintura y todo eso les ayuda para mejorar sus movimientos, que es la discapacidad que más predomina (en el taller de artesanías)”.

El profesor Ramón González, quien lleva más tiempo (23 años) en el CAM, dirige el taller de carpintería y cuenta con un grupo de ocho personas apasionados por crear sillas, puertas y otros objetos como porta-celulares.