¡Patas pa’qué te quiero!

Por Maru Lozano Carbonell

Me refiero al dicho que significa salir corriendo cuando algo no va bien y también a mi presidente municipal.

No nada más se trata de los alrededores de la Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas, la inseguridad ¡está en todo Tijuana!

La semana pasada la escuela y su director Cruz Holguín se manifestaron ante las autoridades de Seguridad Pública para exigir garantía porque, de camino a casa, todos quieren ser libres, no valientes. Resulta insólito que en plena mañana quieran “levantar” jóvenes sabrá Dios con qué fines.

Es el colmo que los estudiantes en la ciudad tengan que dedicar tiempo al miedo, cuando deberían estar ocupándose de su crecimiento académico, de su vida estudiantil y de su formación.

¿Qué necesita hacer “El Patas”? Me queda claro que él no tiene intención de que la ciudad tema a diario, estoy segura que quisiera una Tijuana coqueta y tranquila, entonces ¿qué le está faltando hacer? ¿Es él quien debe liderar la inteligencia real para detener a las bandas? ¿Sabe hacerlo?

El crimen está más organizado que el ayuntamiento y obliga a los particulares a invertir en cámaras de vigilancia, empresas de seguridad, rejas, etc. Pero ¿cómo blindar a un joven? Como educadora, lo único que se me ocurre es informar a los chicos sobre aplicaciones para poder localizarles, acompañarse siempre, no distraerse en las calles con audífonos puestos ni usando celulares y que en las escuelas se agregue como asignatura forzosa la de “defensa personal”, misma que a una alumna de la preparatoria Lázaro Cárdenas, le salvó de sus raptores.

Es triste pero igual sería bueno eliminar el uso de faldas escolares y que las mujercitas que toman transporte público vayan más cómodas con pantalones y tenis, ¿no? Lo sé, todas deberíamos salir a la calle como nos dé la gana, pero en lo que nuestros gobernantes intentan llevar el discurso a la práctica, nos toca a los de a pie hacer lo propio.

Cuando existe un alumno, le rodea su familia, sus compañeros de clase, maestros y amigos en general. Entonces, los papás deberían estar al pendiente y si no saben educar porque el chamaco se les va de las manos, habría que formalizar “la educación para padres” de manera obligatoria durante todas las etapas del hijo para que sepan poner límites y no les abandonen a su suerte.

Los maestros tienen una influencia importante, deberían de capacitarlos mucho para acerarse a los alumnos y poder informarles y asesorarles correctamente en lo emocional, social y legal.

Los compañeros de clase y en general en el plantel, podrían organizarse para agruparse y desplazarse a sus colonias juntos.

Los amigos se eligen. Entonces, toca a los adultos ayudar en la promoción de valores para que tomen conciencia y sepan discernir.

Habría que estar al tanto de lo que hacen con el internet. Para esto hay sistemas y programas espía. Si un dispositivo se lo compras tú como padre de familia, antes de dárselo, instala seguridad y siempre recuerda que son menores de edad, los tienes que cuidar sabiendo qué postean, con quién se comunican y qué ven.

Como maestra me impacta que los jóvenes no saben de memoria su dirección ni teléfonos importantes, ¡que los memoricen!

“Patas”: Mejora la estrategia, asesórate más. Jóvenes: Comunicación y atención, mientras los demás ¡a rezar!