¡Es tanto que ya no sé!

Por Maru Lozano Carbonell

Si de repente en nuestra aplicación de mensajería aparece el mensaje de la tía o de mamá, papá, etc. con un reel de estafas ya ni creemos. Es que es tanto lo que vemos que ya no se sabe si vale la pena leer o no.

Nuestro lapso de atención ya no llega ni al minuto y es de horror saber lo vulnerables que somos.

En esta época decembrina, tengamos cuidado. A mi hija le llegaban mensajes de texto de dizque mensajería, que estaban afuera de la privada, que contestara la llamada. Ya te imaginarás, lo que querían era que ella le diera clic a un enlace que le mandarían por whatsapp. La situación es que hoy día, muchos de nosotros pedimos tantas cosas en línea que ya luego confundimos y caemos redonditos.

Suenan tan convincentes en los mensajes que te envuelven y se pierde todo en un momento.

Ahora con la inteligencia artificial están clonando la voz de alguien familiar para estafar con su “audio”.

Ya no se sabe si contestar mejor con un “hello” porque si decimos “bueno, sí…”, capaz que se graba una afirmación que autoriza algo.

El asunto está en evitar abrir vínculos o archivos. No contestar si se desconoce el número. Verificar minuciosamente la dirección del correo electrónico en caso de recibir uno.

Es importantísimo destruir la información de tus datos cuando compras artículos en línea y tirar la caja o el sobre donde te llegaron las cosas. Tacha con pluma de modo que no puedan ver tu nombre, dirección ¡nada!

Ofertas a precio de risa, premios de lotería, rifas, empleos que pagan un dineral a cambio de poquito desempeño pero que te piden depósitos, por supuesto es señal de alarma.

Si estás en una página web y eres redirigido a otra, checa muy bien la dirección porque los estafadores crean páginas cuyos nombres de dominio al parecer son idénticos a marcas u organizaciones conocidas, pero cambian una letra o agregan una palabra.

Cualquier sitio web que te invite a enviar información personal tiene que ser seguro, lo que puedes verificar si la URL empieza por https:// en lugar de http://, la “s” significa “seguro”. Los sitios web seguros también mostrarán el ícono de un candado en la barra de direcciones URL. Esto significa que el sitio tiene un certificado SSL.

Es evidente que si el mensaje que recibes no tiene ortografía o la redacción está mal, estamos ante un posible estafador.

Como dicen las abuelas: “Desconfía y acertarás”, cero divulgación de tus datos y no aceptes llamadas de nadie que quiera sobre todo, acceder remotamente a tu dispositivo. Esto lo hacen dándote un enlace para que instales alguna aplicación gratuita, pero con el malware te roban tus contraseñas y demás datos. ¡No te dejes presionar por actuar de inmediato!

Por supuesto es bueno mantener contraseñas en tus equipos y solamente transmite contenidos de sitios que conozcas y en los que confíes.

Están las estafas por redes donde te piden un depósito para apartar una renta o una venta, según esto muy cotizada. ¡No caigamos!

Aquí podríamos estar enumerando tantas y tantas cosas que ya ni sabemos por dónde nos pueden robar. A cuidarnos, a proteger nuestra persona, si estaremos al encuentro de una compra-venta, ir acompañados y en un sitio público. Platiquemos de esto con la familia.