A otro perro con ese hueso

Por Jorge Barreto

¿Cómo de apoderó del país esta “minoría rapaz” que se ostenta como los auténticos representantes de los pobres?

No cabe duda que la apatía del mexicano es endémica, y fue aprovechada por Obrador a base de dádivas. Compró al tan mentado pueblo amorfo e ignorante, con el señuelo de mejorarlo.

Pero ya estamos en esta situación y no hay lamentaciones que valgan. Hay que ver para adelante.

Está “minoría rapaz”, soberbia, arrogante e ignorante de la trascendencia de las modificaciones que está haciendo a la Constitución y a los organismos ciudadanos, en esa embriaguez de poder que no les permite ver el futuro.

Sin ser peyorativos en nuestro análisis toda la gente pensante y productiva del país no votó por Morena y son cerca de 43 millones de mexicanos.

El voto de Morena fue de nuestra gente más deprimida y comprada por ese plan gestado desde el inicio del régimen anterior.

No menosprecien el poder de la gente productiva de México, abusando de ese poder temporal que han comprado en las elecciones y que aunque ganaron en forma absoluta, no tienen la legitimidad necesaria de todo el país y menos del grupo más productivo de la nación formado por esos 43 millones de mexicanos.

Es hora de demostrar la fuerza de la oposición, con los exiguos partidos políticos existentes, los abogados conocedores de la ley que son indispensables en estos momentos y desde luego una sociedad que salga del letargo en que se encuentra.

Esta “minoría rapaz” no puede destruir a México en una forma impune y engreída, derivada del voto de un pueblo ignorante y comprado.

Y Claudia, como el chinito “nomas milando”, y atendiendo, aparentemente, las órdenes de Obrador.

Por eso, ante los argumentos que presenta esta “minoría rapaz”, como dice el pueblo “a otro perro con ese hueso”.