Reciclaje político vs experiencia

Por Manuel Alejandro Flores

No es nuevo observar que políticos que han ocupado cargos públicos quieran ocupar otros cargos públicos.

Aun así revisemos el caso de Estados Unidos y México en el tema de los burócratas: En Estados Unidos el servidor público se profesionaliza, quienes pasan por puestos de elección democrática a través del voto van y vienen, tal y como ocurre en México y hay un buen número de funcionarios que trabajan para el gobierno de manera permanente, independientemente de que ganen republicanos o demócratas; en nuestro caso panistas, priistas, aliancistas o perredistas entre otros.

Derivado de la decisión de que mis hijos nacieran en Estado Unidos pude constatar que al igual que en México, los burócratas americanos no tienen la mejor disposición al servicio, pero en definitiva es mejor que en México, se apegan a procesos, tiempos y cuentan con un presupuesto que les permite no sobre saturar dependencias ni personas de trabajo integrando nuevas funciones para «ahorrar presupuesto» que a la larga sale más caro. El funcionario es un profesional en su área.

Considero que debe haber políticos de carrera, que se preparen para ello. Hoy incluso se pueden estudiar licenciaturas en Ciencias Políticas, Maestrías en gestión de Políticas Públicas o de Gobierno, sin embargo, el político debe contar con algo que ninguna escuela, universidad o diplomado puede darle: Vocación.

Una alta disposición al servicio, a la escucha, al sacrificio del tiempo personal y familiar para atender los asuntos de Estado concernientes al cargo público que se ocupa, gusto por las relaciones interpersonales y un enfoque directo en los resultados que deben medir siempre el Bien Común realizado con las acciones, decisiones, estrategias y trabajos realizados en favor de la comunidad o de la «polis».

La vocación es fácil de descubrir, no dudo que pueda haber personas que consideren que no nacieron o que no les interesa el tema de la política, sin embargo una vocación política debe despertar partiendo de la inconformidad que generan las situaciones que se viven en la comunidad: pobreza extrema, adicciones a las drogas en menores de edad y adultos, homicidios, robos, asaltos a mano armada, narco menudeo en las colonias, corrupción de funcionarios y colusión de éstos con criminales, la contaminación ambiental, etc.

Si alguna de estas situaciones indigna a alguien se pueden hacer dos cosas: Nada y seguir haciendo lo que sea que estemos haciendo o participar haciendo política desde un partido, una asociación, una empresa, un medio de comunicación o desde nuestra propia familia: La política es de todo ciudadano que está dispuesto a hacer algo concreto para abonar al Bien de todos, al Bien Común.