Ideas Originales para celebrar la Navidad 2025

Por Manuel Alejandro Flores

“Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.
Y dio a luz a su hijo primogénito; y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón”. Lucas 2:6-7

Fiel a la forma en que abordo mis videos en las plataformas de redes sociales, voy a compartir a continuación 5 ideas que considero pueden darle a la Navidad un sentido original y diferente a las navidades que ahora, por lo general se celebran. Advierto que es muy probable que estas ideas generen controversia en familia para quien quiera ser el valiente en aplicarlas. Es un tema de mucha valentía y arrojo el que implica llevarlas a cabo. No faltarán en casa los sorprendidos, los escandalizados, los que le verán una cara como de ridículo, pero también quien seguramente se va a sumar a las iniciativas. La pregunta clave de la que puede partir esta reflexión es ¿Qué significado tiene para ti y tu familia la Navidad? De allí parte todo para, en caso de querer profundizar en el origen de esta celebración, puedas darle la originalidad que hoy pocas familias le otorgan, a saber, mis propuestas:  

Qué en tu hogar el centro de atención sea el Nacimiento. Si la casa ni tiene mucho espacio, la figura del Niño Dios en conmemoración de su nacimiento. No hay otra razón por la que celebramos la Navidad y tenemos el día 25 de diciembre libre de trabajo. Celebramos el Nacimiento de Jesús de Nazareth. Receta de Originalidad: que ese pequeño bebé sea el centro en el hogar.

Qué los regalos se entreguen con un mensaje de amor de parte del emisor. Si Dios es Amor y celebramos el nacimiento del amor pues un mensaje de amor y cariño acompañado de un presente es lo ideal. Nos saca de la lógica del consumo exacerbado de estas fechas. Un regalo bien pensado para un ser querido con una muestra de afecto y gratitud son el detalle original perfecto para un momento navideño.  

Santa Claus se ha convertido, al menos en Tijuana, en el protagonista de la Navidad. San Nicolás de Bari, si existió, fue obispo de Mira (actual Turquía) allá por los lejanos años 300 DC. Fue conocido por su caridad hacia los pobres y acuño una tradición de dar regalos en secreto a las personas con mayor necesidad. De allí viene el famoso “Santa”. Yo no estoy peleado con que los niños tengamos ilusiones bonitas en absoluto, pero también me habría gustado saber que el original Nicolás de Bari se apersonaba en mi casa a dejarme un detalle muy sencillo para hacerme feliz en medio de la gracia de Dios.

Lo más original, que se arrulle al niño y se canten villancicos navideños. Contra el bullicio propio de una fiesta grupera o de ambiente, esta da un sentido auténtico a la Navidad: Hacer una oración de gracias por los alimentos de la noche, mostrar gratitud también por los familiares que llegamos a esta Navidad y por los momentos que compartimos con los que ya no están, cantar juntos y orar para que el Amor permee el ambiente es algo maravilloso. No significa que hay que estar como momias después. Es un momento alegre para disfrutar en familia.

Por último, pero no menos importante, que la fiesta navideña, sobre la base de los puntos anteriores termine en santa paz. Hay que cuidar mucho lo que se dice, lo que se hace y de lo que se hable.  Si estamos celebrando al Amor, en la figura de un pequeño niño y el ambiente está en esa órbita no cabe la discordia, el enojo o los resentimientos. Claro que podemos llegar con algún tema en nuestro corazón ya que somos humanos, la clave está en discutirlo en un momento apropiado y no en plena cena navideña.

La Navidad es un tiempo maravilloso que nos debe de refrescar la esperanza y llenar de ganas de amar. Otra idea original es nosotros replicar, a ejemplo de San Nicolás, la caridad para quienes menos tienen. Salir un poco de nuestras propias necesidades para ser empáticos con las necesidades de otros. No hay nada más navideño que eso. Y cuando sientas que no has logrado el dinero o las cosas que querías, échale un ojo al Niño en el pesebre. No hubo posada para él, cuna, médico o una buena cobija si quiera. Allí todo un Dios, postrado en un pesebre, recibiendo el calor de algunos animales, con sus padres a su cuidado y un puñado de pastores a su encuentro. Pobre entre los pobres nos debe enseñar a que la austeridad y el control del consumo es un camino de testimonio y esperanza.