Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo
Al viajar nos sometemos a la constante estimulación de los sentidos, y me encanta alborotar a todos, porque la memoria sensorial es altamente placentera. Cuando me encuentro con alguien que también disfruta de viajar y coincidimos el gusto especial por un país, ciudad o pueblo, me gusta preguntarle sobre el olor o el sabor de ese lugar. Lo que vemos se recuerda muy bien y la memoria se refresca con ver una simple fotografía, pero el olor y el sabor no se pueden fotografiar pues, aunque tomemos una foto de lo que comimos en nuestros viajes solo podremos recordar lo que sentimos al probarlo.
Por ejemplo, si me preguntaran, “¿A qué huele Madrid en noviembre?”, contestaré que, a castañas asadas; si me preguntan “¿A qué huele El Cairo?”, contestaré que huele a flor de loto y sabe a comino.
Cada uno guardaremos recuerdos sensoriales diferentes, pero esa es la magia de viajar y hoy aprovechando que recordé el viaje a Granada del año pasado les contaré de un sabor que me encantó y que según los granadinos no lo encontraré en ningún lugar fuera de Granada, porque es una golosina solo de ellos y me refiero al Pionono, que es una dulce típico de Granada.
Este dulce te lo encuentras por todos lados y es un tipo de biscocho que está completamente embebido en una especie de almíbar que tienen una especia de relleno de dulce de yema que quede enrollado dentro de la lámina de pan. Este rollo de biscocho es coronado con más dulce de yema quemada que le da el aspecto de un gorro. Cuenta la leyenda urbana que de ahí proviene el nombre de Pio nono en alusión al solideo (gorro) del Papa Pío XIX (Pío nono en italiano).
La familia Isla acredita que esta delicia granadina tiene su origen a finales del siglo XIX cuando en 1897 Ceferino Isla, maestro pastelero, comenzó a preparar el dulce cuya receta perdura con sus descendientes, que además lo distribuyen las sucursales de sus pastelerías y a muchos otros lados como varios restaurantes.
Pero se preguntarán igual que yo: ¿De dónde viene la relación del solideo del Pío IX con el remate del delicioso dulce?, pues según algunas voces, se dice que Ceferino Isla bautizó así a su dulce en honor al Papa Pío nono, pues era un fervoroso católico muy devoto de la Inmaculada Concepción cuyo dogma de fe lo proclamó en 1854 el Papa Pío IX.
Pío IX nació en Senigallia Italia como Giovanni Juan Maria Mastai Ferreti el 13 de mayo de 1972 quien en su juventud tuvo que dejar sus estudios cuando Napoleón invadió Italia y al retomarlos lo hizo en el seminario ordenándose como sacerdote el 10 de abril de 1819; nombrado cardenal en 1840 y en 1846 tras la muerte del Papa Gregorio XVI después de un breve conclave, fue elegido Papa el 21 de junio, seis días después eligiendo el nombre de Pío IX.
Treinta y dos años después, el 7 de febrero de 1878 Pío IX muere y en 1907 comenzó el proceso de beatificación que duró casi un siglo hasta que después de un largo análisis de la causa con algunas controversias, en septiembre del año 2000 finalmente fue nombrado beato. Le conté a Valente que mientras escribía estas líneas recordaba lo rico que comí en Granada y si me preguntan, ¿A qué huele y sabe Granada?, Yo les contestaria: Huele a jazmín de los jardines y Granada sabe a salmorejo andaluz y a pionono.



































