
Por Manuel Ayala
Tijuana.- El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) cumplió su 43 aniversario en agosto pasado y lo conmemora consolidado como un referente académico en temas fronterizos y migratorios, ya que, desde su fundación en 1982, la institución ha contribuido con investigaciones de impacto nacional e internacional.
“Son más de cuatro décadas de haber surgido en la frontera con la misión de estudiar la relación México-Estados Unidos”, reiteró Víctor Alejandro Espinoza, presidente de esta institución, quien destacó que el tema migratorio ha sido el eje central desde sus inicios.
El también investigador rememoró que el origen de la institución se remonta a cuando era Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México, creado en 1982, pero posteriormente, dijo, en 1986, evolucionó para convertirse en El Colegio de la Frontera Norte, ampliando su campo de acción.
“Con el paso de los años, El Colef diversificó su agenda académica y se fueron agregando estudios económicos, culturales, sociales, ambientales y políticos, siempre vinculados a la realidad de la frontera norte”, explicó.
Agregó que la expansión territorial también marcó un hito para El Colef, ya que se abrieron unidades en Mexicali, Nogales, Ciudad Juárez, Monterrey y Matamoros, fortaleciendo su presencia a lo largo de la frontera, ya que, de acuerdo con su presidente, en Tijuana se concentra la mayoría de los investigadores, “pero las unidades replican nuestra labor”.
Más allá de la investigación
Espinoza destacó que, más allá de la investigación, el campo académico también ha sido importante para la institución, por lo tanto, en 1984, lanzaron la primera maestría en Desarrollo Regional, considerada pionera en su área.
Aunado a ello, resaltó que en la actualidad El Colef ofrece siete maestrías y tres doctorados, además de programas en línea sobre agua, ciudades y migración internacional, en las que reciben estudiantes de todo el país y del extranjero, lo cual le ha posicionado como “un centro de referencia internacional en estudios de frontera”.
El presidente recordó que El Colef forma parte de los 26 centros de la nueva Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (antes Conacyt), de tal manera que están sectorizados y vinculados a nivel nacional, con la misión de aportar conocimiento útil.
“Uno de los logros recientes ha sido fortalecer la vinculación social, ya que desde los años 90, el Ecoparque que tenemos se ha convertido en un espacio de educación ambiental y participación comunitaria, en donde transforman aguas residuales en agua de riego y composta, con fuerte impacto educativo.
Espinoza también resaltó el papel de la institución en la divulgación: “Tenemos programas de radio, televisión y un podcast sobre temas como migración, crisis hídrica o cambio climático y la intención es influir en la agenda pública”.
Además, especificó que El Colef participa en proyectos culturales y sociales en toda la frontera.
“No somos un gobierno, pero contribuimos al diseño de políticas públicas con información y estudios”, subrayó el académico.
Retos y proyectos venideros
Espinoza señaló algunos de los retos y proyectos actuales que tiene esta institución.
“Está mantener la excelencia académica en un contexto de austeridad, ya que nuestra visión es seguir siendo un centro de referencia, con programas de calidad e incremento de matrícula”, indicó. “Uno de los proyectos más ambiciosos es la extensión en el Valle de Guadalupe, ahí apoyaremos a vitivinicultores con tecnología de Ecoparque para tratar aguas residuales y transformarlas en agua de riego”.
Agregó que el plan también contempla innovación tecnológica ya que se pretende transformar el orujo de la uva en pieles sintéticas, un avance que combina ciencia y sustentabilidad, adelantó el presidente.
“El tercer pilar del proyecto en Valle de Guadalupe será un centro de documentación sobre comunidades originarias, ahí trabajaremos con antropólogos y será un proyecto autosustentable”, dijo.
Finalmente, subrayó el compromiso institucional ya que como retos tienen también el “consolidar las unidades que tienen en Monterrey y Ciudad Juárez, además de fortalecer maestrías y crecer en la medida de lo posible, para seguir contribuyendo a la comprensión de los fenómenos sociales en la frontera y el país”.


































