Por Maru Lozano Carbonell
A punto de comenzar un nuevo año y no podemos dejar pasar la oportunidad emocionante de cambiar. La terapia humanista que me encanta por su efectividad comprobada es la gestáltica, desarrollada por Fritz Perls y su esposa Laura que se centra en el “aquí y ahora”, enfatizando la experiencia directa y la conciencia del momento presente.
Tras huir de la Alemania nazi en 1933, poco después de la llegada de Hitler al poder, los Perls se establecieron en Johannesburgo, Sudáfrica, y desarrollaron una forma de terapia que definían como “psicoanálisis revisado” y que, más adelante, con su traslado a los Estados Unidos, definirían como Terapia Gestalt. En 1952, abrieron el primer Instituto Gestalt en Nueva York. En 1960, Fritz Perls se trasladó a California para enseñar la Terapia Gestalt como forma de vida más que como un modelo de terapia. Yo en lo personal te recomiendo que, si vas a terapia, busques a alguien en el Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt aquí en Tijuana.
Para poder cambiar, la terapia gestáltica nos invita a centrarnos en el presente, en lugar de quedarnos atrapados en el pasado o preocuparnos por el futuro. Al ser conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales en el momento actual, podemos identificar patrones y hábitos que nos limitan.
Para esto, podríamos hacer dos cosas: Dedicar unos minutos cada día a sentarte en silencio, observando tu respiración y cualquier sensación en tu cuerpo sin juzgarla. Y anotar tus pensamientos y emociones durante el día para reflexionar sobre ellos más tarde.
La gestalt nos enseña a aceptar nuestras experiencias tal como son, sin resistencia ni juicio. Esto nos permite asumir la responsabilidad de nuestras decisiones y acciones, lo cual es esencial para el cambio. O sea, aceptación y responsabilidad -que es responder.
¿Cómo practicar la aceptación? Practicar la aceptación radical, es decir, cuando te encuentres con una situación desafiante, intenta aceptarla tal como es, sin resistencia; repite para ti mismo: “Esto es lo que es en este momento”.
¿Cómo puedo declarar para ser responsable? En lugar de culpar a otros, practica decir “Yo elijo…” o “Yo decido…” para asumir el control de tus acciones.
¿Cómo tomar otro camino hacia un cambio? El truco es recurrir a la polaridad. La gestalt también nos ayuda a reconocer y trabajar con las polaridades dentro de nosotros. Estas son las oposiciones como: fuerza-debilidad, control-soltura, etc. que a menudo dividen y nos impiden avanzar. Identifica tus polaridades anotando las oposiciones que sientes dentro de ti. Por ejemplo, “Quiero ser más independiente, pero también necesito apoyo”. Ahora Imagina un diálogo entre las dos partes opuestas. ¿Qué dicen cada una? ¿Cómo pueden encontrar un equilibrio?
El cambio verdadero ocurre cuando logramos integrar nuestras experiencias y polaridades, encontrando una síntesis que nos permita avanzar de manera más completa.
Visualiza situaciones en las que te sientes completo y equilibrado y analiza las características que posees en ese momento estableciendo metas pequeñas y alcanzables que reflejen el equilibrio que deseas lograr.
Entonces, un buen cambio personal requiere enfoque en el presente -momento único que tiene verdadero poder- asume tu responsabilidad, es decir, responde en primera persona y con consciencia trabajando tus polaridades (triste-feliz, miedoso-valiente, enojado-calmado, etc.), integra nuevas experiencias y siempre busca apoyo.
Deseo que comencemos este año nuevo avanzando hacia una vida más plena y auténtica por el bien de todos. ¡Felices fiestas!



































