
Redacción/Infobaja con información de Luis Bautista/Border Zoom
Tijuana.- Integrantes del Colectivo Armadillos Tijuana Búsqueda y Rescate se manifestaron de manera pacífica frente a las oficinas de la Unidad de Desaparecidos para exigir que las autoridades correspondientes realicen las investigaciones con prontitud y transparencia.
Valeria Gordian, líder del colectivo, informó que actualmente tienen el caso de dos menores desaparecidos desde el año pasado, para quienes aún no se han activado ni la Alerta Amber ni la ficha de recompensa. Además, indicó que en sus registros hay seis menores desaparecidos, de los cuales dos ya fueron localizados.
Respecto a los dos menores desaparecidos el 20 de abril, Gordian señaló que las autoridades no aplicaron los protocolos de búsqueda necesarios, como la activación de la Alerta Amber, bajo el argumento de que los jóvenes se habrían ido por voluntad propia y podrían estar involucrados en actividades ilícitas.
“Según ellos, no se activa la Alerta Amber ni los protocolos que deberían seguirse, porque al ser considerados ‘delincuentes’, posiblemente se fueron por voluntad propia aunque la evidencia indique lo contrario”, afirmó.
Por su parte, Maritza Espíritu, quien lleva un año buscando a su hermano Enrique, relató que al solicitar información sobre su caso, le informaron que debía presentar más evidencia para que continuaran con la investigación, de lo contrario el expediente sería archivado.
“Me dijeron que si no llevaba pruebas, el caso de mi hermano se iba a archivo, que ya no podían hacer nada”, expresó.
Mientras tanto, Ililiana Valadez, madre de Christian Omar, otro joven desaparecido, lamentó la situación y aseguró que no es normal la cantidad de menores que desaparecen en la ciudad.
“No es normal que tantos menores estén desapareciendo. Siento que a la autoridad se le salió de las manos, porque diariamente hay desapariciones”, manifestó.
Enrique y Christian, amigos entre sí, desaparecieron el mismo día cuando salieron de sus hogares para dirigirse con otro menor a una vivienda en Villas de Álamo. Desde entonces, sus familiares no han tenido noticias de ellos.

































