Adviento

Por Manuel Alejandro Flores

“He aquí que la Virgen concebirá y parirá un hijo, y llamará su nombre Emmanuel” (Isaís 7, 14) 

El tiempo litúrgico del Adviento llegó con la llegada del mes de diciembre. El mensaje de esta temporada corta de 4 semanas contrasta con lo que vemos en el día a día en las calles de Tijuana. El mensaje del adviento, cuyo significado es “Venida”, está ligado al origen de la celebración de la Navidad, que es propiamente el Nacimiento del Niño Jesús en el portal de Belén. Hagamos el contraste.

  1. Hay personas que desde mediados de noviembre colocan el árbol de Navidad para que “los niños disfruten más”. La realidad es que es una justificación para iniciar con las compras y el consumo exacerbado de las fechas. El domingo 1ero de diciembre el mensaje para los cristianos fue: “Vigilancia”. Que estemos con la esperanza puesta en el nacimiento del redentor y vigilantes espiritualmente para evitar caer en las distracciones de la gula, el consumismo y el “sin sentido” de un mundo que ve en la Navidad solo un motivo para reunirse en familia y agarrar la fiesta.
  2. El próximo domingo estaremos a la mitad del camino. Juan el bautista nos hará la invitación a preparar el camino para la llegada del redentor. El mensaje es “Conversión”. Para los cristianos es el momento de profundizar en las actitudes que hemos tenido a lo largo del año. También en la disposición que tenemos de cara al Nacimiento de Jesús. Como hemos de recibirle: con un corazón limpio y dispuesto a amar o con uno lleno de rencores, envidias y protagonismos. La conversión implica buscar que mi actitud se asemeje a la del Niño Dios: Amor pleno que construye humildad desde la fragilidad de un bebé.
  3. El tercer domingo de Adviento pone los ojos en María, la madre de Jesús. La palabra clave es el TESTIMONIO.María visita a su prima Isabel, ella se siente indigna de ser visitada por la madre de Dios. Que complejo es dar un buen testimonio de vida cristiana en estos tiempos. Especialmente en medio del consumo exacerbado de alimentos, juguetes y todo tipo de productos. Se construya una fiesta en torno a Santa Claus o a una cena, olvidando la esencia de la celebración. La alegría de la fiesta es inherente, incluir al celebrado y dar testimonio de Él es fundamental para que el sentido del momento este ligado a su nacimiento.
  4. Por último, previo a la Navidad, el 22 de diciembre celebraremos el último domingo de adviento. La clave aquí es el Anuncio. Estaremos a nada de un año de más de celebración el Nacimiento de Jesús. 2024 aniversario. Es el momento de anunciar con energía a nuestra familia el gozo que esta por llegar. Las virtudes de la Fe, la Esperanza y la Caridad deben ser parte de las dinámicas para con los hijos, la esposa y la familia en general. Hay que tener la mirada puesta en el pesebre, ese espacio humilde, lleno de carencias que fue capaz de darle calor y amor a Niño Dios. Hay que anunciar a nuestros hijos ese hermoso valor llamado humildad y aceptar el Amor de Dios como el gran regalo de estas fechas.

Dos signos maravillosos de etas fechas son: la corona de adviento y el nacimiento. En la medida de las posibilidades de cada quien, tenerlos visibles en casa le da un sentido a las fechas. También el árbol de Navidad es importante, pero lo pondría yo en un plano secundario. Diciembre es un mes lleno de alegría y amor familiar. Busquemos darle el sentido correcto para no caer en las ambigüedades de estos tiempos: el consumo y el sin sentido en la celebración.