Por El Informante
Cínico
El senador con licencia Armando Ayala volvió a hacer de las suyas y esta semana de plano tuvo que borrar un video promocional de sus redes sociales, pues dijo, tal cual, que llevaba 75 días de campaña; o sea, reconoció abiertamente que la simulación de la que forma parte para pelear la candidatura de Morena a la gubernatura es, en realidad, eso: una campaña.
La ley electoral vigente es clara y hacer campañas electorales fuera de tiempo constituye una irregularidad, por lo que le fue como en feria hasta en medios nacionales, pues Ayala se pasó de cínico al presumir cómo ha violentado la ley con recorridos en mercados sobrerruedas, sus favoritos, y reuniones en colonias con líderes comunitarios.
Armando Ayala lleva haciendo lo mismo en cada temporada electoral, desde que en 2019 compitió por la alcaldía de Ensenada, después buscó la reelección y más tarde emprendió el camino para ser senador, siempre ha estirado al límite los tiempos electorales con campañas adelantadas.
Pero al pupilo de Jaime Bonilla siempre le ha funcionado hacer el ridículo para hacerse notar en redes sociales, a costa de su dignidad o la de sus acólitos, y ejemplos sobran: desde cuando puso a ladrar como perros a su equipo de campaña, hasta cuando ha sido objeto de insultos de ciudadanos en fiestas o se pasea en limosina, todo registrado en video.
El chiste es que hablen de él, seguramente piensa Ayala, pero, sobre todo, mantenerse vigente con difusión gratuita. Sin embargo, en política eso de que no existe la mala publicidad no aplica, y numerosos políticos ya lo han aprendido por las malas.
En aprietos
Hablando de campañas anticipadas, la senadora con licencia Julieta Ramírez tuvo una semana bastante difícil, pues Televisa, en su noticiero nocturno, afirmó que posee un documento en el que se ofrece como testigo dispuesta a colaborar con autoridades judiciales de Estados Unidos a cambio de beneficios en un supuesto proceso en su contra.
Visceral como es, Julieta Ramírez respondió primero con videos irónicos y después retó a la televisora a mostrar el mentado proffer agreement, o acuerdo de ofrecimiento, con autoridades del Departamento de Justicia de EU, y aseguró que todo es mentira.
La noche del miércoles, N+ mostró el supuesto documento, que dejó dudas sobre su legitimidad, con lo que le metió más candela a la controversia, y la respuesta de la senadora fue inmediata, con réplicas en medios afines a la 4T.
Julieta Ramírez venía de otra controversia, pues la semana anterior circuló un video en el que se le escucha dar instrucciones a un excolaborador para hacer memes en favor de Adán Augusto y contra Claudia Sheinbaum durante la contienda interna de Morena por la Presidencia de la República.
El problema es que el tema ya trascendió a niveles en los que compañeros de bancada de Julieta ya se metieron a defenderla, como el senador Luis Fernando Salazar, que amenazó al periodista Enrique Acevedo, conductor estelar de Televisa.
Después del Grito
Todo hace indicar que la nominación de la candidatura… perdón de la coordinación de la defensa de la 4T en Baja California y en el resto de los estados en disputa se dará después del Grito de Independencia. Podría ser el viernes 18 cuando finalmente se anuncie. Eso es lo malo de los procesos donde las reglas no están claras.
Hay procesos donde las fechas, los plazos y los métodos están claramente establecidos, pero en el caso del partido guinda prevalece el lenguaje Chimoltrufia, donde como dicen una cosa dicen otra y donde ni siquiera queda claro si la dichosa encuesta ya se hizo y si será este el único criterio para elegir.
Dicen que ni siquiera en los altos mandos de Morena se ponen de acuerdo y hay diferencias de criterios entre la dirigente Ariadna Montiel y la coordinadora de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández. Los que saben dicen que todo quedará entre Julieta Ramírez e Ismael Burgueño, aunque Jesús Ruiz Uribe y Evangelina Moreno no quitan el dedo del renglón.
Baja California está casi tan disputado y caliente como Chihuahua, otra de las prioridades de Morena, en donde también hay una joven senadora que le disputa la nominación al alcalde de la ciudad más grande. La polémica senadora Andrea Chávez se está jugando una carrera parejera contra el alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuellar.
Ni de panzazo
En Palacio Nacional podrán decir que es culpa de la pandemia, que la prueba está mal planteada, que es culpa de Calderón, pero los resultados de PISA 2025 (publicados esta semana), arrojan resultados catastróficos. La conclusión es que México sigue muy por debajo del promedio de la OCDE. Matemáticas: 388 puntos (7 menos que en 2022). Lectura: 408 (también 7 menos). Ciencias: 414 (un leve +4). El promedio OCDE anda en 463, 461 y 482, respectivamente. Casi 42% de los estudiantes mexicanos de 15 años quedó por debajo del nivel básico en las tres áreas. En matemáticas solo 3 de cada 10 alcanzan el mínimo; en la OCDE es 65%.
La serie histórica es elocuente y los números nunca mienten. México tuvo su mejor momento relativo alrededor de 2009 (Calderón): 419 en matemáticas, 425 en lectura, 416 en ciencias. Luego se estabilizó o bajó ligeramente con Peña Nieto, y el deterioro se acentuó en 2022 (AMLO) y se profundizó en matemáticas y lectura en 2025. No hay un “salto cuántico” de ningún sexenio. Hay un estancamiento estructural de décadas, con caídas recientes.
Haga usted las cuentas: los alumnos evaluados en 2025 nacieron alrededor de 2010. Entraron a primaria en el sexenio de Peña, cursaron secundaria en el de AMLO y los primeros años de Sheinbaum, y sí, atravesaron la pandemia. Culpar solo a Calderón (que dejó el cargo en 2012) es tan absurdo como atribuir todo el logro —si lo hubiera— a la Nueva Escuela Mexicana, encabezada por personajes como Marx Arriaga, en un par de años. La pandemia afectó a casi todos los países, pero México ya venía rezagado y la recuperación no ha sido mejor que el promedio.
Culpar a Calderón, a la pandemia o a la prueba misma es cómodo. Mejorar los aprendizajes reales de los adolescentes mexicanos es lo difícil y lo urgente porque ahora sí ni de panzazo alcanzamos a pasamos.
El adiós del Rabanito
El gremio periodístico está de luto. Por la repentina y sorpresiva partida del colega Octavio Fabela Ballinas, conocido entre propios y extraños como el Rábano. Se fue de golpe, a los 56 años, por causas naturales, después de más de tres décadas de trinchera diaria. La verdad es que pocas muertes han dolido tanto en el gremio periodístico, porque el Rabanito era un colega de corazón muy noble, chambeador como pocos, ajonjolí de todos los moles y soldado de todas las trincheras.
Pasó por Esquina 32, por Uniradio y terminó armando su propio espacio, RABO News. No fue el periodista de los grandes titulares nacionales ni el que buscaba el flash permanente. Fue el que estaba donde había que estar: en la denuncia ciudadana, en la queja del vecino al que le estaban invadiendo el predio, en la voz de quien necesitaba que alguien exigiera respuestas a la autoridad. Ese periodismo de a pie, el que no siempre da likes pero sí da resultados y, sobre todo, da dignidad a quien se acerca a contar su problema. En un gremio donde a veces sobra el ego y falta la generosidad, el Rabanito era de los que tendían la mano, de los que compartían el tip, de los que llegaban temprano y se quedaban hasta que la nota estuviera lista.
Hoy el gremio lo despide con ese respeto genuino que solo se gana con constancia y con decencia. Que descanse en paz Octavio Fabela Ballinas. El Rabanito se nos adelantó, pero su forma de trabajar —sin alharacas, con entrega y con corazón— se queda como recordatorio de lo que este noble y sufrido oficio todavía puede y debe ser.





































