Ya no interrumpan

Por Ana Celia Pérez Jiménez

No hay más que seguir eso que uno va sintiendo y pensando y nadie más y nada más. Como nuestro único guía sea para bien o sea para mal, así como me soy necesaria y me justifico como al igual que mi pasado cada persona y su momento presente.

Sólo déjenme ser y déjenme ir siendo sin muchas cuestiones y explicación que el que en verdad la necesita no la pide porque ya te conoce. Pienso que a momentos me abruman las preguntas con la respuesta implícita o cuando por medio de una pregunta buscan estallar en drama y buscar ese colorante que les dé el tono con el que viven el día a día, pero por respeto, no todos vivimos así la vida.

Yo soy sólo yo, como todos son su cada cual, sin buscar mucha atención y cuando lo hago seguro lo haré pero se estarán dando cuenta de eso sin titubear o adivinar, porque yo lo dejo en claro y seguro lo verbalizo. Déjenme ir o déjenme llegar, así como tener esa cortesía con ustedes y practicar la detención de adjetivos y juicios.

En tiempos ocupados sólo hay espacio para pocos o mejor dicho sólo para algunos y a veces solo para mí, sólo yo quedo dentro y sólo yo soy necesaria dentro de mi mundo, espacio, sonido, palabra, día y momento. Cada quien en su cada cual, en su nota, ritmo, felicidad, aprendizaje y ruta, no busquen ser aprobados ni me interrumpan con mi aprobación, no somos tan relevantes, al menos no aquí, al menos no aquí que conozca, al menos no yo, no en este momento o no en tantas materias.

Sean y tengan el valor de serlo, no dejen espacio para validaciones, inseguridades, para la vuelta atrás, sean firmes hasta en el error que esos leccionan más, sean tajantes, fuertes, certeros, sean, pero sean completos en todo momento, estoy cansada de ver medias tintas, arrepentimientos, inseguridades; hasta las propias que luego traicionan y brotan como focos navideños con ciertos detonantes.

A ser, ser y no molestar, cada quien en su tema, en su error, pasión y no preguntemos tanto, que sí, de repente sí hay preguntas tontas y esas son las que ya conocemos las respuestas, pero sólo buscamos que alguien más nos lo confirme. Sean lo que muestran, llenen los zapatos, estén en sus ventanas, si juegan diviértanse, si evaden no pregunten la hora, si están perdiendo todo sean conscientes de lo suyo, siempre hay algo que aprender, pero eso está en primera persona, en uno mismo, no hay mártires ni héroes, ¡sólo sean y listo!