Y usted ¿a qué vino?: Vinos peninsulares

Vale la pena recordar que son tres las penínsulas que producen vinos de primera. Chovinismos aparte y sin contar los de la nuestra, están por supuesto los de la Ibérica- Portugal incluido- y los poco conocidos pero no menos extraordinarios vinos italianos. 

Tres son las grandes, aunque no las únicas, regiones en las que se producen magníficos caldos: El Veneto, La Toscana y el Piamonte. Es la uva Sangiovese la que se enseñorea como ninguna otra en la Toscana. Los vinos de Chianti son, sin duda alguna, los más famosos de la zona, aunque la joya de la corona pertenece a una pequeña región conocida con el nombre de Montalcino, apenas unos 120 kilómetros al sur de la bellísima ciudad de Florencia.

Aunque los productores italianos han rehuido con frecuencia el orden que presupone la reglamentación de las denominaciones de origen con el argumento de no querer someterse a las estrictas reglas que aquellas les imponen, gozan desde 1968 de la Denominazione di Origine Controllata (Denominación de Origen Controlada) que les asegura una protección internacional en lo que al uso de su nombre se refiere.

Una inopinada tarde de este atípico enero quedamos de ver al señor rector para compartir el pan y la sal. Para sorpresa de quienes le esperamos, conocedores de su marcada preferencia por los vinos de origen francés, lo vemos sacar de la chistera un par de joyas italianas: un Brunello di Montalcino Sommavite, cosecha del 2008 y un Santa Margherita Chianti Clásico Riserva, también del 2008, ambos, por supuesto, elaborados cien por ciento con una Sangiovese.

Y vamos a referirnos primero al segundo. Chianti es quizás la D.O. más conocida de Italia (fuera de Italia). Sus sencillos vinos son famosos por sus precios accesibles y por su extraordinaria y alegre gama aromática. La palabra “Riserva” en la Toscana nada tiene que ver con el concepto de “vino reserva” en la Rioja española.

Para los productores españoles de dicha región la palabra reserva se refiere al tiempo que el vino ha de permanecer en las barricas y, eventualmente, en las botellas antes de ser liberado para su comercialización. En la Toscana, en cambio, el término se utiliza como una forma de reconocimiento a la calidad de las uvas utilizadas para producir tal o cual vino.

Habría que mencionar que muchos (cada vez menos) productores toscanos siguen produciendo sus vinos tal y como lo hacían hace cientos de años, en enormes barricas que en algunos casos llegan a cien hectolitros de capacidad reposando en ellas hasta cuatro años antes de ser embotellados.

El maridaje de estos vinos se lleva a cabo en el Café Saverios de la Recta, con sus deliciosas pastas y su insuperable servicio que nos hace sentirnos como en casa.

El Santa Margherita nos regala aromas de yerbabuena, pasto cortado, anís y vainilla. El Brunello, aromas de cereza y luego mejorana, pimienta, humedad fina de hongos y madera recién cortada. Recomendable es sacar a pasear el olfato de vez en cuando.