¿Y la nueva generación de pasadores?

Por Dante Lazcano 

Es curioso como ciertas cosas no cambiarán y me refiero al hecho que la NFL en un futuro mediato enfrentará una crisis de identidad en lo que se refiere a contar con ídolos o “estrellitas” en lo que a la posición más importante hay en un equipo como lo es la del pasador. 

A mediados de los noventas, sin darnos cuenta, de golpe, la liga sufrió un golpe que tardó en recuperarse unos cinco años cuando de a poco se empezaron a ir jugadores como Joe Montana, Dan Marino, John Elway o Jim Kelly, tan sólo por mencionar a algunos de aquella generación dorada.

Después empezó un verdadero desfile para que la nueva sangre llegara y al final podemos asegurar que la nueva camada se dio con la llegada del ya retirado Peyton Manning, para el 2001 Tom Brady y del 2004 para acá gente como Joe Flacco, Eli Manning, Ben Roethlisberger y si quieren hasta Philip Rivers, pues su mérito tiene dedicarse a meter estadísticas, llegaron para ser recordados. 

.ya disputaron uno o más Súper Tazones y de esos, seis levantaron el Vince Lombardi Trophy, uno lo perdió en el regreso más espectacular que se hubiera generado y el otro se quedó a ocho minutos de haber conseguido la hazaña.

Hablo de Tom Brady, Eli Manning, Ben Roethlisberger, Drew Brees, Joe Flacco, Aaron Rodgers, Matt Ryan y Philip Rivers, estos últimos sin anillo de campeón en la liga.

Es cierto que en este momento hay gente súper elusiva como Russell Wilson de Seattle, o que Derek Carr está a dos años de tomar el estandarte de ser la cara de la liga con los Oakland Raiders, pero queda claro que se viene un hueco generacional que puede generarle otra crisis a la NFL, y vaya que no hablo de la proyectada en el 2020 entre sindicato y liga.

A dos de tres caídas

Este sábado que jueguen los LA Chargers en calidad de visitantes con los LA Rams quedará claro quién, de momento, es el equipo “A” de Los Ángeles, California.

De arranque será un estadio a lo que ha estado acostumbrado el equipo con aforo de más de 70 mil espectadores y que operan los Rams desde el año pasado pues construyen su estadio allá por Inglewood y rentarán a los Chargers.

Aunque de arranque la frase “Lucha por LA” nos pareció inofensiva por parte de lo Chargers, al final esa lucha por ser el equipo consentida de la urbe angelina está lejos de adjudicársela los electrizantes, y lo peor del caso es que jugando en un estadio de 27 mil espectadores, que no llenan, lo único que han generado es agregarle más presión a los jugadores.

Mis dos centavos

La espera que desespera.