Wellness, las vacaciones para mejorar hábitos

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

La pandemia del Covid-19 ha venido a poner de cabeza nuestras vidas dejando muchos problemas por resolver, pero también permitiéndonos muchas reflexiones. Basta echar un vistazo a las búsquedas en internet o los artículos comprados de manera digital y nos sorprenderemos que casi el 38 por ciento de las búsquedas tienen que ver con temas relacionados con salud y comida saludable, según un estudio que realizó la agencia eStudio34. Y según reportes de buscadores las compras de aparatos y accesorios de ejercicio, suplementos alimenticios se incrementaron.

Las personas buscaban llevar el confinamiento haciendo todo tipo de actividades, y una gran parte trataba de mantenerse más activos haciendo deporte en casa. Así, las compras de caminadoras, bicicletas fijas y sobre todo kits de pesas aumentaron considerablemente, a la par de la búsqueda de rutinas de ejercicios.  Hubo búsquedas de estiramientos de yoga y técnicas para meditar. Y las descargas de aplicaciones de estas actividades se incrementaron también.

Las búsquedas de cuidados personales se convirtieron en una constante. En resumen, las personas buscaban información e ideas para mantenerse sanos física y mentalmente, tendencia llamada “wellness”, cuya traducción en español significa bienestar. Termino que las personas y los mercados identifican para definir el bienestar resultante de un equilibrio saludable entre mente, cuerpo y alma.

El wellness, se origina en los años cincuenta como conservación de la salud por la concentración en el estado del ser y la armonía con lo que hacemos y sentimos. Es una búsqueda personal de equilibrar la vida de manera integral viviéndola al máximo.

Si ya antes de la pandemia se había convertido en una de las tantas prácticas de los nuevos estilos de vida que junto al fitness (bienestar físico); y mindfulness (conciencia plena) fueron adoptadas por una gran cantidad de personas que cuidan su salud con la expectativa de vivir mejor. Con la pandemia, el cuidado de la salud se volvió más importante, sobre todo porque las condiciones de co-morbilidad y un sistema inmunológico debilitado aumentaban el riesgo de morir al contagio de Covid-19.

La toma de conciencia de que un estado anímico positivo influye en el fortalecimiento del sistema inmunológico, ha llevado a cambiar hábitos. Adoptar el wellness como estilo de vida ayuda a sentirse con más energía; con mejor humor; en armonía con uno mismo y con el entorno, lleva a una mejor capacidad de tomar mejores decisiones.

Pero, ¿cómo se lleva un estilo de vida wellness? El primer paso es cambiando la alimentación, ya que está demostrado que comer saludable hará que la salud mejore. Alimentos saludables incluye la eliminación de los alimentos procesados, altos en sodio, azúcar y una gran cantidad de químicos.

El segundo, es darse tiempo para estar con uno mismo, se dice que el tiempo y el silencio son recursos valiosos y escasos. El silencio ayuda a pensar, meditar y tomar conciencia de muchas cosas. El silencio ayuda a la relajación y la relajación ayuda a mitigar el estrés. Algunas personas, en lugar de meditar prefieren hacer oración. Cualquiera que sea la actividad que se elija, todas buscan el equilibrio en la mente y el espíritu con la cotidianidad.

Paralelamente al darse tiempo para el silencio, se puede añadir a las actividades diarias, la actividad física. Una combinación de ejercicios entre estiramientos, fuerza y con efectos cardiovasculares añaden puntos a la sensación de bienestar.

El confinamiento en los primeros meses de la pandemia llevó a disponer de una gran cantidad de tiempo. Y muchas personas se propusieron comenzar este estilo de vida donde cuerpo, mente y alma se mantienen equilibrados. El reto será mantenerlo cuando el confinamiento termine.