Vivir en democracia II parte

Por: Noé López Zúñiga

La semana pasada escribimos sobre que es la democracia y nos planteábamos ¿qué pasa cuando la ciudadanía no participa en ella? ¿cuándo no quiere jugar en el sistema político?

 

Cuando la ciudadanía se abstiene de participar en la cosa pública, existe una crisis social y política grave que pone en riesgo al propio Estado-nación. Así, los ciudadanos debemos entender que esto es algo muy delicado, porque demuestra un debilitamiento de las instituciones y consecuentemente permite un mayor desarrollo de la corrupción en las altas esferas de la política, pues al no existir cuestionamientos y señalamientos por parte de  la ciudadanía sobre el actuar de nuestros políticos y gobernantes y sobre el perfil de nuestros candidatos de elección popular, la elite o la clase política en activo, decide y hace cosas en razón de intereses de grupos muy mezquinos, y no de la comunidad, pues la sociedad en su conjunto, ante su inactividad política o social, queda anulada, es decir, se vuelve una nada política.

Por eso, la ciudadanía debe involucrarse en las elecciones y en la cosa pública, pues se ha demostrado que el tránsito para vivir en democracia ha sido gracias al esfuerzo ciudadano e institucional de nuestro pasado, un ejemplo ha sido la revolución mexicana 1910-1917 y otros movimientos sociales registrados en el pasado. Con la crisis económica de los años 90 (recesión mundial), se exigió el pluralismo y la alternancia política, que fueron dos metas que lograr en la consolidación de la democracia, como lo fue rotar el poder entre partidos y personas, sin embargo eso no es únicamente democracia, pues la democracia es más que cambiar de partidos y actores políticos en el poder. Después de 72 años de hegemonía del PRI en el poder, en el año 2000, México vivió una alternancia, con el triunfo de Vicente Fox, del PAN (2000-2006) siguiéndole Felipe Calderón (2006-2012). La evaluación que hagamos respecto esta transición o cambio de partido en el poder, está en nuestra consciencia y en los resultados electorales federales de 2012.

Así, históricamente México ha transitado de un sistema de partido hegemónico a un sistema multipartidista, hasta hoy tendencialmente tripartita PRI-PAN-PRD. No obstante, ha surgido en las elecciones federales de 2015 nuevos actores políticos como MORENA, y las candidaturas independientes que han dado una sacudidita al sistema de partidos, con el triunfo de: Jaime Rodríguez “El Bronco” Gobernador Independiente de NL; Pedro Kumamoto, Diputado Independiente en Guadalajara; Manuel Cloutier, Diputado Federal Independiente por Sinaloa, y Jesús Martínez Alcázar, Presidente Municipal Independiente en Morelia.

Para concluir, confirmamos que vivir en democracia es un estilo de vida, y una forma de gobierno que heredamos de nuestros héroes nacionales y es nuestro deber, seguir en su construcción y consolidación, por tanto, es imperativo como hijos de la democracia participar activamente en el juego del sistema político, y ser así, los propios ciudadanos el contrapeso del poder político vigente. No nos neguemos a jugar, activémonos política y socialmente, no permitamos que el Estado-nación se siga debilitando.