Violencia indignante

Por Jorge Barreto

234 homicidios en un fin de semana en México. 234 esposos, hermanos, hijos, cuñados, padres, amigos.

¿Estamos en guerra? ¿Completa ineficiencia en seguridad? ¿Muchos balazos y pocos abrazos?

Esto representa un fracaso descomunal de la eficiencia de la guardia nacional, supuestamente formada para garantizar la seguridad del país y un cuestionamiento serio desde su formación, entrenamiento, instrucción, integración a la sociedad y hasta su indumentaria.

Si se describe un guardia nacional es un individuo de aspecto agresivo, con equipo de asalto, botas militares, rodilleras, chaleco antibalas, cara cubierta con pasamontañas, rifle automático de asalto, casco militar con visor nocturno, siempre arriba de una camioneta, nunca a pie en zonas difíciles, inaccesibles y con una imagen agresiva.

Pregunta: esa es la imagen de un guardián de la seguridad nacional, que no sabe nada de lo que está sucediendo en las ciudades que “cuidan”.

Se requiere un cambio de estrategia total, que se integren a la sociedad como cualquier policía del mundo y que su presencia inhiba a los delincuentes y asesinos.

Una policía como la guardia nacional debe tener inteligencia informativa, agentes encubiertos en zonas difíciles, todo el apoyo logístico necesario, detectives especializados en investigación, y no pasarse el día dando la vuelta en sus camionetas sin ningún objetivo más que “vigilar la ciudad”.

Este número de muertos violentos ya no nos causa ningún asombro, ya lo vemos como una estadística más, pero si llegamos al drama humano de cada familia con un muerto en casa, la situación cambia completamente.

Tenemos más muertos en México en un fin de semana que en las guerras de Ucrania y Gaza.

¿Es eso lo que queremos para el 2024? ¿Pura palabrería? ¿Más de lo mismo? “Violencia indignante”.