Vinos de México ¿Los grandes desconocidos?

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Hoy me vuelve a tocar el turno y les contaré que recientemente tuve contacto con un muy apreciado colega compañero en la Homologación de Vinos de Jerez, un entusiasta sommelier que radica en la ciudad de Madrid. Su nombre es Alex Pardo, a quien dedico este artículo.

Y como dice el dicho, renovarse o morir, mi amigo Alex se dio a la tarea de crear una Academia de Vino con el fin de expandir los conocimientos de toda persona interesada en el mundo del vino. Para tener una mayor penetración tanto en España como en el resto del mundo, toda la información y los cursos son virtuales, pero con el apoyo de un grupo de profesionales con alta formación en el mundo del vino.

El nombre de la Academia es Grand Cru Academy y seguramente escucharán mucho sobre ella próximamente, tanto en las redes sociales como en el internet. En una breve comunicación mi amigo me sugirió como sommelier encargado de hablar sobre los vinos de México y de Baja California. Y como le comenté a Adriana, no tenía que pensarlo y por supuesto que acepté. Ante tal reto, me di a la tarea de recabar la información requerida.

El final se cristalizó con dos ponencias sobre el tema, la primera hablo sobre la historia del vino en México y un poco sobre las zonas vinícolas destacadas del país que no son Baja California. Mi segunda presentación habla a fondo sobre los vinos de Baja California y al final una breve disertación sobre zonas emergentes donde también se está produciendo vino y que tienen un gran potencial en el futuro inmediato.

A lo largo de este trabajo me encontré con varias cuestiones interesantes: En cuanto a historia de los vinos de México, nos falta quizás mayor investigación al respecto. Ciertamente que la prohibición de Felipe II en 1595 nos retrasó durante 300 años, y no fue sino hasta finales del Siglo XIX, con la Pax Porfiriana, que el país volvió moderno y se hicieron los primeros intentos serios de establecer viñedos por todo el país y vinícolas comerciales.

El Estado de Coahuila, nuestro gran rival en cuestiones enológicas se encuentra en búsqueda de una especie de Denominación de Origen para la producción de vinos en Parras de la Fuente. En la región más bien queremos seguir el ejemplo americano de determinar las zonas vinícolas aptas en los 5 Valles para el cultivo de la uva, pero sin imponer reglas tan escritas. Tarea pendiente.

Un gran obstáculo para aumentar el número de hectáreas de cultivo de la vid en Baja California y es por muchos ya sabido es la escasez de agua, gobiernos van y gobiernos vienen y no se ha implantado un sistema de agua reciclada efectivo que terminaría con este gran problema en la región.

Estados como Chihuahua y Sonora comienzan a despuntar como productores de vides viníferas. En el primero, existe un gran territorio con abundancia de agua, en el segundo, la experiencia de ser el estado que más uva produce en México (sobre todo en Caborca y Hermosillo), por supuesto, uva de mesa no apta para la elaboración de vino.

Por último, es una pena que ninguno de los gobiernos estatales donde el cultivo de la vid es importante, se ha dado a la tarea de crear páginas de internet con información y además con conocimiento de las rutas de enoturismo disponibles, que por lo menos existen en Baja California, Coahuila, Querétaro, Aguascalientes, Zacatecas y Guanajuato.