Vincent Jackson

Por Dante Lazcano

Hace casi 10 años Vincent Jackson fue muy simple en el proceso de explicarse y darse a entender acerca de lo que la lealtad significa para los atletas en la actualidad.

En el 2010 no jugó 10 partidos pues el optó por hacer “hold out” a manera de protesta con tal de conseguir un mejor contrato cuando vestía la casaca de los San Diego Chargers.

Al final sólo consiguió que lo etiquetaran como jugador franquicia y con esto, durante el 2011, percibió el promedio de los 5 mejores salarios que se otorgaban para jugadores de su posición ya que para el 2012 se fue Tampa Bay y allá hasta jugó dos Pro Bowls

Reclutado en una segunda ronda en el 2005, año en que llegaron Luis Castillo y Shawne Merriman en la primera ronda, Jackson, receptor, se convirtió en un jugador muy dominante y determinante para que otros elementos como Antonio Gates fueran el blanco principal de pase de Drew Brees y luego de Philip Rivers.

El hueco dejado por Jackson fue cubierto por Robert Meachem, cambio que incluso en este espacio lo comparé entre tener un meche o un vocho, pues mientras los Bucaneers se hicieron de un Mercedes Benz, los electrizantes en la agencia libre tomaron a Meachem, comparación que al cabo de la campaña me dio la razón ya que fue un verdadero troncazo.

En fin que justo al cabo del 2011 le pregunté a Jackson qué era lo que lo separaba de quedarse en San Diego y sin dudarlo, firme, convencido y debidamente justificado por lo hecho previamente me respondió que un contrato justo, contrato millonario que le dieron los Bucs.

La noticia de su descubrimiento fallecido me hizo recordar la anécdota y al margen que no se han revelado las causas del fallecimiento de Jackson, fue triste enterarnos pues en San Diego era muy querido por su trabajo comunitario y su entrega en el terreno de juego.

En paz descanse.

A la baja

Siguiendo con las historias, al estilo de aquella pelea que sostuvieron el junior del boxeo, Julio César Chávez, y Saúl “Canelo” Álvarez, en la que la televisora que llevó la pelea primero se tardó y al final no dieron a conocer las cifras de su audiencia debido a que no resultó el éxito que se esperaba, lo mismo le sucedió a la NFL con su transmisión del Super Bowl LV.

De arranque los spots de 5.5 millones de dólares por 30 segundos no se agotaron y producto de tan ampliamente dominado por los Tampa Bay Bucs en el terreno de juego el rating que registró la transmisión del cotejo, incluido lo infame del espectáculo de medio tiempo, generó que se ubicara como el noveno más visto.

Lo peligroso del asunto es que la baja de audiencia del 10% se dio justo en el momento en que la NFL no quería que se diera, debido a que se viene cocinando el nuevo contrato de la televisión el cual -dicen los que saben- será el más rico que nunca se hubiera firmado en la historia de la tele.

Ahora que si la liga defiende su producto sin problemas con el argumento que el promedio fue de 5.7 millones de espectadores con el que convenzan a las grandes cadenas en las que habrá televisoras nuevas como Nickelodeon o el regreso de ABC en el Monday Night.

Mis dos centavos

Lo lamentable es que la liga mantiene la tendencia a la baja y como tal no encuentra la fórmula para revertirla.