Viaja con su ‘Whisky’ a Colombia

Va por el premio Gabriel García Márquez

Tijuana.- Dentro de poco Daniel Salinas Basave empacará maletas y emprenderá el vuelo a Bogotá, Colombia, un viaje que hace unos meses no contemplaba.

Claro, cuando envió su colección de seis relatos titulada “Días de whisky malo” a concursar al Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, lo hizo con la intención de que el libro fuera considerado.

Pero siendo éste el más importante premio de cuento en el mundo de habla hispana, Salinas Basave imaginaba minúscula –si no nula- la posibilidad de que destacara.

De hecho, tanto vaciló en inscribir este libro publicado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, que poco faltó para que se le pasara el momento.

“Me di cuenta de la convocatoria cuando estaba ya bastante avanzada, ya quedaba muy poco tiempo y aun así tenía mis dudas de si enviarlo o no”, aseguró.

Le pedían mandar ocho ejemplares a la Biblioteca Nacional de Colombia y con la edición de mil ejemplares de “Días de whisky malo” prácticamente agotada, no le quedó otra que utilizar libros “de lo que tengo como regalías”, explicó, y absorber los gastos de paquetería certificada al país sudamericano.

“Fue una guerra de nervios, porque aparte ya me decidí a hacerlo en el último día de la convocatoria, es decir, el último día que podía el matasellos aparecer que lo enviaste ese día. Y te decían, ‘Bueno, a partir de aquí tienes una semana para que llegue’. Si se pasa de una semana, aunque tu matasellos dijera la fecha de cierre, pues ya no entras. Ese fue un error mío, por no tomar la decisión, por titubear tanto”.

El viaje por paquetería fue más largo de lo que esperaba, pues el envío se fue primero a Estados Unidos para de ahí dirigirse a Sudamérica. Al llegar a Colombia se quedó atorado dos días en aduana, recordó Salinas.

“Finalmente llegó el último día posible, en las últimas horas, en la tarde”, señaló. “Estuvo a dos horas de no llegar, de no inscribirse”.

La región más transparente

El libro llegó. Esto fue en abril y Salinas Basave, un tijuanense nacido en Monterrey y quien tras algunos años en el periodismo se ha convertido en un prolífico escritor de libros de ensayo, biografía y ficción, pensó que ahí quedaría todo.

“Yo sentía literalmente que era como arrojar una botella al mar, tenía las mismas posibilidades”, admitió.

El autor fronterizo se encontró con un concurso como ninguno en el que había participado. En otros concursos ha enviado sus textos bajo un seudónimo, no se hace público qué escritores participan, a la vez que el ganador, a quien se selecciona en forma confidencial, suele enterarse a través de una llamada telefónica o un mensaje electrónico. No así en el Premio García Márquez.

“Aquí todo es muy transparente”, informó el autor. “Desde el primer día, tú sabes en la página (internet cuáles son) todos los trabajados que se inscribieron, quiénes están participando”.

¿Qué pasó por su mente al conocer su competencia? “Siendo brutalmente honesto, siendo frío, siendo objetivo, la verdad es que no tiene ninguna posibilidad. ¿Por qué? Pues porque te pones a ver que en la lista hay cantidad de autores en Anagrama, en Alfaguara,  en Páginas de Espuma, en Planeta, y como quiera que sea, cuando eres juez el sello te impone”, consideró.

“Si estás viendo el sello de Anagrama, aunque no hayas leído el libro sabes que para llegar ahí pasó demasiados filtros, que es como una especie de garantía de calidad o de sello de calidad. Y es muy lógico que un juez le ponga más atención a que si te llega un libro editado por una universidad norteña, de alguien que no conoces, que no tienes idea”.

Él lo sabe. Ha estado del otro lado y sabe que hay factores que el mismo reconoce, lo han predispuesto como juez.

No obstante, en agosto recibió la primera gran sorpresa, al enterarse que era el único mexicano en pasar a la etapa de semifinalista, junto con escritores de la talla de Laura Restrepo, Edmundo Paz Soldán y Mariana Enríquez, cuyo libro el mismo Salinas reseñó.

Las buenas noticias no quedaron ahí.

Unas semanas después se anunciaron los cinco finalistas, aquellos que irían a Bogotá, donde el 1 de noviembre y en una ceremonia en el Teatro Colón de la capital colombiana, se dará a conocer el ganador absoluto del Premio.

El escrito en la botella, después de todo, había sido leído.

Mensaje de Villoro

Un par de años atrás, el aplaudido autor mexicano Juan Villoro, quedó entre los finalistas del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, con “El apocalipsis (todo incluido)”, pero hasta ahí llegó.

Cuando su propio libro pasó a semifinales, Daniel Salinas se contactó con Villoro.

“Le escribí, expresándole mis dudas, intercambiamos algunos mensajes”, dijo.

Villoro le aconsejó mantenerse tranquilo. “Me puso una frase que decía, ‘Acepta el  fracaso como regla y el triunfo como chiripa’. Y sí, es lo que creo”.

Llegó un nuevo comunicado de Villoro tras quedar Salinas Basave entre los cinco finalistas.

“Nada más recibí un mensaje muy chiquito, pero me dice, ‘Ojalá que el Whisky te traiga buena suerte, te deseamos lo mejor del mundo’”.

Gane o no, Daniel Salinas tiene otro objetivo durante su visita a Bogotá.

Haber pasado a finales garantiza que su libro se enviará a cada una de las bibliotecas del territorio colombiano. Y él anhela que sea en una edición impresa en Colombia.

“Lo que quiero es salir con una editorial de Colombia. Ya adelanté pláticas con dos y parte de mi objetivo al ir allá, aparte de las actividades derivadas del Premio, es establecer contactos”, confesó.

“La Autónoma de Nuevo León podría hacer una reimpresión, pero pues en Colombia les es mucho mejor reeditar allá, para evitarse importar un libro, todos los trámites aduanales, todo eso”, explicó. “Entonces, es mucho más fácil hacer una coedición allá, y a mí me motiva mucho más editar allá; además de poder, obviamente, colocar el libro en un sello que tenga una mejor distribución y que asegure que le llegue a la gente”.

El contrato de Daniel Salinas con la UANL fue por mil ejemplares, tras lo cual los derechos de “Días de whisky malo” son completamente suyos, comentó.

En cuanto a las posibilidades de ser el ganador este año del Premio García Márquez, sabe que ya hizo lo que debía y sólo queda esperar.

“Si fuera a ser un partido de futbol, si fuera a ser una pelea de box, si fuera a ser un duelo, un esgrima intelectual, cualquier cosa que dependiera de mí, que dijera yo voy a salir y tengo que dar el partido de mi vida, bueno”, consideró. “Yo ya jugué mis cartas, al libro no le puedo quitar un punto y una coma. Y pues estoy en las manos de un jurado”.

Habla de su competencia

Dos autores de España, un argentino, una boliviana. ¿Ha estado el mexicano que completa la quinteta siguiendo la huella a los otros finalistas? “Sí les sigo la pista”, ríe Daniel Salinas Basave, “yo creo que todos nos la seguimos en este momento”.

Salinas Basave habla sobre sus cuatro colegas… y rivales en la final del Premio Gabriel García Márquez.

– Liliana Colanzi (Bolivia) – “Está pegando muy fuerte. Es joven, pero ya tiene todo camino un recorrido, está traducida. Ya vive en Nueva York, pero su libro, ‘Nuestro mundo muerto’, tiene extraordinarias críticas”.

– Federico Falco (Argentina) – “Es de mi generación, es cordobés, es un ‘vato’ más clavado en el tema del arte, un poco más minimalista. Su libro ‘Un cementerio perfecto’, tiene una visión así, muy contemplativa, rural, fantástico”.

– Alejandro Morellón Mariano (España) – “Es el más joven, parece que es muy cortazariano, una imaginación endemoniada y va muy bien”. Su libro es “El estado natural de las cosas”.

– Soledad Puértolas (España) – “Generacionalmente es la mayor porque tiene 70 años edad y ya tiene toda la trayectoria. Fue de las fundadoras de Anagrama, ya ganó el premio Planeta en 1989, que es el premio económicamente más grande que existe en todo el mundo de habla hispana, nomás que ese es de novela. Es todo un referente”. Su libro es “Chicos y chicas”.