Van tras sueño profesional

Por Laura Sánchez Rivas

Una nueva generación de sordos emerge en Tijuana, con el apoyo de personas oyentes, esta comunidad se mueve para alcanzar sus sueños, quieren aprender más y hacer más. El curso de fotografía que imparte Claudia Talavera para sordos es una muestra del talento y perseverancia de estos jóvenes.

La reconocida fotógrafa, recordó que fue en un curso que impartió en el Encuentro Tijuana Innovadora (EnTI), donde conoció por primera vez a un grupo de jóvenes sordos que se acercaron para tomar el curso de tres horas, cosa que nunca le ha pasado en los 10 años de desempeñarse en su profesión.

A partir de entonces, el Programa de Orientación al Sordo (Prosor), EnTI y Claudia pensaron en dar un curso gratuito de 20 horas para sordos, con la idea de que en un futuro, este se convierta en una profesión.

Comentó que hablando con ellos se dio cuenta que su máxima aspiración es ser profesionistas, sin embargo, en Tijuana sólo hay una opción: la licenciatura en contabilidad de la Universidad Tecnológica de Tijuana (UTT).

A diferencia de los oyentes que piensan con palabras, los sordos piensan con imágenes, por lo que darles las bases técnicas para ser fotógrafos profesionales le pareció a Claudia Talavera lo más acertado.

“Qué mejor que un fotógrafo donde su máxima habilidad debe ser en lo visual, de ahí surge más la idea de no solamente darles un curso para que aprenden fotografía, sino para que también pudieran llegar a incorporarse en el área profesional” mencionó la fotógrafa.

Jaime Emilio, un estudiante de este curso, opinó que no importa de la cuestión de comunicación, ya sea verbal o por el oído, ellos tienen la herramienta principal, que es la vista. “Es una oportunidad para que nosotros lo que veamos lo manifestemos a través de la foto” anotó.

Con donaciones de los contactos de Facebook de Claudia Talavera, se recabaron fondos para pagarles a los intérpretes de lenguaje de señas y para comprar cuatro cámaras semiprofesionales para que al final del curso, los jóvenes con más talento se lleven como premio una cámara con la idea de que se convierta en su herramienta de trabajo.

Tienen además otro proyecto un taller de maquillaje con costo para el público general, a fin de que lo recaudado sea para comprar más equipo para los sordos como tripiés o equipos de iluminación.

El curso de fotografía para sordos tendrá una duración de 10 clases, todos los jueves de 19:00 a 21:00 horas. Se inscribieron 11 sordos que tuvieron su primera clase el 18 de julio.

Dos mundos

Algunos de los jóvenes que asisten a este curso de fotografía comentaron que aunque viven en el mundo de los sordos y en el mundo de los oyentes, la única diferencia es que los primeros se comunican con las manos y los segundos con la voz.

Xiomara Moreno, cofundadora de Prosor, explicó que este Programa surgió con la idea de orientar a los oyentes, para que sepan cómo tratar a un sordo, qué puede hacer para ayudarlos; y para ayudar a los sordos para que se integren en la comunidad de oyentes y que cada vez haya menos diferencia entre sordos y oyentes.

Xiomara determinó que hace falta mucha educación en Tijuana para integrar a los sordos, sobre todo en la vida laboral, creen que por contratar a un sordo tendrían que cambiar muchas cosas en el trabajo, a veces sólo es necesario colocar luces.

Señaló que un sordo es muy productivo, porque como necesita sus manos para hablar, entonces no podrá distraerse mientras trabaja porque sus manos estarán ocupadas.

Ángeles Villanueva, una estudiante del curso de Claudia Talavera, dijo que están muy contentos con el trabajo de Prosor, pues les dan un impulso diferente “Con ellos no existe la palabra no puedo, se le da el apoyo al sordo para que muestre que sí puede, que se esfuerce, que haga lo que tiene que hacer, que se enfoque en sus sueños, deseos o anhelos” apuntó.

En cuanto al curso de fotografía Ángeles, Noemí Milagros y Jaime, platicaron con el Informador de BC y expresaron su gusto por la fotografía y sus deseos de convertirse en fotógrafos profesionales, entre otras habilidades que quieren desarrollar.

 

Ser sordo es una identidad

El Gobierno Federal y el Consejo Nacional para las personas con discapacidad establece que el uso correcto para dirigirse a las personas con discapacidad es nombrando el tipo al que se refieran: si es sordo es discapacitado auditivo, por ejemplo.

No obstante este grupo de jóvenes consideran denigrante cualquier definición que no sea ‘sordo’, además de que este término les da identidad. Jaime Emilio, quien es sordo y trabaja en el Centro de Atención Múltiple Ellen Keller de Tijuana señaló que “La palabra correcta es sordo, así de sencillo”