Valores, principios y carácter

Por Maru Lozano

Valores son un grupo de preceptos que nos permiten vivir con orden, con límites, con amor.  La existencia, la bondad, libertad, gratitud, justicia, belleza, etc., no son estáticos, ¡somos nosotros los que les damos acción!

 

¿Cuál es la acción de los valores?  Los principios.   Si convierto mis valores en principios empiezo bien.

¿Y qué son los principios?  Son las limitantes elegidas libremente que me permiten aplicar mis motivos y razones en la vida pero sin maltratar los principios del otro.

Si deseamos que la gente se ponga la camiseta y vivan los valores, misión y visión de la empresa, primero hay que capacitarlos en los valores personales.

Justicia por ejemplo, ¿qué es?  Simplemente es la virtud de dar a cada uno lo que le corresponde.

Dignidad, podría ser el aprecio y respeto que merecemos todos los seres humanos.

Entereza.  Podría ser la fuerza de carácter ante lo inevitable.

Otro valor,   “el dinero”,  ¿cómo entenderlo?  Es el medio para lograr diversos satisfactores.

Uno más, “el poder”.  Es la facultad para lograr algo en la vida.

Si a los valores no les ponemos definición, no tendremos principios, ni sabríamos qué, dónde, cuándo, ni cómo empezar.  Este sería el primer paso para darle acción a cualquier valor, dejando así de considerarlos palabras vagas.

Si dijimos que hay que convertir los valores en principios, esto significa saber qué cosa es en congruencia con mis necesidades y actuar con carácter.  Tener solvencia en el carácter significaría ser constante, firme y que en tu boca, ningún nombre corra peligro.

Hay valores de “ser, hacer y tener”. 

En ese orden pero igual de importantes.  El valor de ser  no lo debemos juzgar porque cada quién nació y se educó bajo ciertos principios y  ambientes.  Sin embargo el límite del principio de no lastimar al otro es lo que debemos regular.  Aquí están la existencia, la libertad, la dignidad, etc.

El valor de “hacer” tiene que ver con el quehacer humano como: Responsabilidad, honestidad, justicia distributiva en el trabajo, entre otros.

El valor de “tener” se relaciona a las cosas materiales como el dinero.

Un valor es tuyo cuando lo eliges conscientemente, además de que  conoces e identificas su opuesto. Por ejemplo, de la justicia, la injusticia. Así equilibras y escoges alternativas y sus posibles consecuencias entonces, decidirías tu principio de ser justo o injusto.   También,  el valor lo haces propio cuando lo incorporas en tus emociones, lo transformas y lo transmites con libertad limitada  ¡sin dañar a los demás! ¡Reconociendo hasta dónde puedes!  ¡Con ética! persiguiendo el bien, así deberíamos ser todos, amorosos, esto es en actos de dar y recibir.

Vivir con honestidad, no significando que podemos decir todo sin pelos en la lengua, porque sería brutalidad, agresión y falta de respeto al parámetro del otro.  La honestidad es una actitud sincera y veraz ante la vida y eso entonces no podría lastimar los derechos de nadie.

Claro, conciso y con seso: Un valor es la manera asertiva que me relaciono con lo que soy, con lo que hago y con lo que tengo en relación con los demás.  Y tú, ¿Tienes el valor o te vale?