Valencia, sinónimo de música

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Muchas veces he escrito sobre las ciudades que me han dejado prendada aunque luzcan como si no tuvieran ni idea de lo que es el orden. Pero le cuento a Valente que cuando visitas Valencia agradeces que los habitantes le muestren al mundo que son capaces de tener una ciudad limpia y ordenada.

Valencia, para mí es una ciudad con muchas virtudes, tantas que en todo su conjunto la palabra que la describiría es “Elegante” no solo por su distinción, su refinamiento y buen gusto, sino porque respiran arte. Y como lo he dicho en otras ocasiones el arte enaltece el espíritu haciendo que seamos mejores seres humanos.

Valencia es una ciudad culta que ama la ciencia y las artes y para esta última se luce de una manera impresionante, pues Valencia tiene la música en su ADN, siendo la ciudad con más sociedades musicales de España. Esto significa un gran número de bandas musicales en cada barrio: bandas sinfónicas, juveniles, orquestas corales y todo tipo de agrupaciones que llenan de música la ciudad.

Hay registros oficiales de 3 mil 500 músicos profesionales y 3 mil alumnos aprendiendo un instrumento bajo la tutela de los 270 profesores en las diferentes escuelas de música. Si contamos que la ciudad de Valencia cuenta con una población de casi 800 mil habitantes, esto significaría un músico por cada 100 personas.

Es importante mencionarlo porque estoy convencida en la influencia del arte en el desarrollo de mejores sociedades. Ya bien lo dice el director de orquesta uruguayo Luis Szarán, impulsor del proyecto sonidos de la tierra en Uruguay,  “La meta principal de enseñar a los niños no es formar buenos músicos, sino formar buenos ciudadanos”. Y eso es lo que tiene Valencia, buenos ciudadanos y creo que la música debe tener un poco de aportación en eso.

Cuánto no será la música importante en esta ciudad que la mejor escuela de musical del mundo tiene un campus en Valencia. Sí, la Berklee College of Music decidió que el primer campus fuera de Boston estuviera en Valencia. Invirtiendo ocho millones de dólares para que hoy en día en 3,600 metros cuadrados junto al Palacio de las Artes estudien 115 alumnos de 30 diferentes países, donde la innovación y al tecnología se mezclan con el perfeccionamiento de la música, porque a Berklee no se viene a aprender, se viene a especializar, pues es una escuela de música contemporánea. Ahí se aprende de innovación y negocios; pero también de orquestación para cine, televisión, videojuegos. En resumen se especializa en el “Global Entertainment and Music Business”.

Para no darle tantas vueltas a lo mismo diré que la música tiene muchas posibilidades de producir buenos ciudadanos y eso me da la esperanza que con buenos ciudadanos algún día se generen buenos gobernantes. Con esta reflexión aplaudo los proyectos que fomenten la  enseñanza de la música, las escuelas en nuestro país deberían tener como asignatura obligatoria la música y nuestra historia será otra.

Mi felicitación y profundo respeto para personas que fomentan la música y sobre todo en los niños, especialmente a los proyectos de las orquestas infantiles y juveniles como los del CAM y el de La Granja de Camino Verde aquí en Tijuana,  que me conmueve profundamente al saber que los niños pueden tener un mejor futuro teniendo un violín en las manos en lugar de un arma, porque esto los hará ser mejores ciudadanos. ¿Quieres hacer algo por este mundo? Pon en las manos de un niño un instrumento y te aseguro que el mundo comenzará a cambiar.

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