Utilizaban a afroamericanos para cruzar indocumentados

LOS ÁNGELES.- Cinco personas fueron instruidas de cargos en conexión con una red que presuntamente usaba a choferes afroestadounidenses que no hablaban español para transportar a inmigrantes no autorizados desde la frontera, en un esfuerzo para evitar la detección. 

María López Díaz, de 60 años, y otras tres personas fueron detenidas por cargos de transporte de inmigrantes sin permiso en compartimientos especiales y en los maleteros de automóviles, dijo el servicio de inmigración y aduanas en una declaración.

La red coordinaba con contrabandistas internacionales para recoger a inmigrantes carentes de autorización para residir en el país una vez que cruzaban la frontera, y transportarles a Los Ángeles.

López Díaz reclutaba a choferes negros pobres en el sur de Los Ángeles con esperanzas de que no despertasen sospechas en el área de la frontera.

Los choferes no hablaban español, y su incapacidad para hablar con los inmigrantes significaba además que tenían escaso conocimiento de las operaciones, dijeron las autoridades.

A los choferes se les pagaba entre 300 y 800 dólares por cada una de las decenas de personas que transportaban desde la frontera hasta Los Ángeles mensualmente en el 2010.

"Las organizaciones delictivas siempre están buscando formas de evadir detección por las autoridades", dijo Claude Arnold, agente de inmigración a cargo de investigaciones en el área de Los Ángeles.

"Esta organización en específico pensó que si usaba choferes afroestadounidenses pudiera atraer menos atención". "Al final, por supuesto, no resultó", dijo.

López Díaz, dos familiares de ella y un presunto chofer comparecieron en un tribunal federal el jueves. Otro sospechoso seguía prófugo.

Los cinco fueron instruidos de cargos el mes pasado por complot. López Díaz y su yerno Juan Eduardo Baltazar, de 35 años, están acusados además de transportar inmigrantes sin permiso y ocultarlos.

Bobby Johnson, un chofer de 67 años de Los Angeles, está acusado de transportar a inmigrantes sin autorización, dijeron las autoridades. 

Michael Belter, abogado de Baltazar, dijo que todavía no ha recibido información sobre el caso.

Su audiencia inicial continuará hasta la siguiente semana.

Autoridades migratorias comenzaron a investigar en enero de 2010 cuando agentes de la patrulla fronteriza reportaron haber visto cada vez a más choferes afroestadounidenses con inmigrantes irregulares escondidos en la cajuela de sus vehículos.

Los inmigrantes pagaban entre 2 mil y 4 mil por el viaje, dijeron funcionarios.

Es común que los traficantes que llevan a los inmigrantes no autorizados desde México contraten a conductores hispanos, dijo Arnold.