Uno bueno, uno malo y uno doloroso

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Tras lo acontecido la semana pasada con respecto a las diversas participaciones de la selección mexicana en distintas categorías dentro del ámbito internacional, queda claro que esta nota puede tomar dos caminos totalmente distintos. Y es que por un lado se puede hablar de lo agradable que ha sido ver el accionar del combinado mayor bajo el mando de Gerardo Martino, y cómo desde su llegada al banquillo se le ha visto al equipo con mucha idea y buen futbol. Se podría argumentar que la victoria ante Panamá fue “cómoda” y que ganarle a un cuadro tan débil e inexperimentado como el de Bermudas por un marcador de 2-1 es vergonzoso, pero no se debe olvidar que se tenía más de 19 años que no se vencía al combinado panameño en su casa y que se jugó con un cuadro alterno y sumamente joven ante los isleños, además de que sin importar las exigencias los partidos fueron bien trabajados y ganados.

Pero claro, este es el lado bueno del fin de semana, ya que por el otro lado se tiene la dolorosa derrota del conjunto tricolor Sub 17 en la final del mundial de la categoría ante el equipo de Brasil, en lo que más que un fracaso por parte del Tri fue un posible exponente de que existe mucho por mejorar en cuanto al uso del VAR y que la cuestión del arbitraje “localista” quizá siga siendo un problema. Pero bueno, en esta ocasión se tratará de tocar ambos temas siendo lo más imparcial posible, y cómo todo en la vida quizá es mejor empezar con lo bueno y seguir con lo malo.
Ahora bien, hablar de la selección mayor en estos momentos se convierte en un tema tanto agradable como peligroso, ya que así como se debe celebrar el triunfo ante los panameños, también se debe reprobar la apretada victoria del pasado martes ante un equipo que actualmente se ubica en la posición 168 en el ranking oficial de la FIFA. ¿Acaso es un mal resultado? No necesariamente, ya que un triunfo siempre será algo positivo, pero sin duda no se debe celebrar.

Se debe resaltar el hecho de que promesas mexicanas como Francisco Cordova y Uriel Antuna levantaron la mano y aprovecharon esta oportunidad para demostrarle al ‘Tata’ que hay talento en la banca, pero ahí termina lo bueno de este cotejo. En cuanto al encuentro del viernes no hay mucho que decir, solo quizá que Raúl Jiménez se encuentra actualmente por encima de sus compañeros de selección en cuanto a su nivel; parece que hay delantero para rato con del Tri.

¿Y qué decir del descalabro de la Sub 17 que no se haya dicho ya en el transcurso de esta semana? Fue un encuentro dominado por el conjunto sudamericano a pesar de la resistencia mexicana, que aguantó por poco más de 80 minutos e incluso se fue arriba en el marcador por un bello instante. ¿El penal? Sumamente conflictivo, ya que si existió un contacto pero no como para que se cayera de esa manera.

En fin, es difícil hablar del partido, pero se puede decir que Brasil hizo lo necesario y ganó “bien”; uno dijo que intentaría ser imparcial, pero con la selección siempre será imposible.