Una semana más

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

La afición americanista vivió un par de desveladas más por su equipo, donde quizá existió un cierre digno pero con cierto sabor agridulce y con dedicatoria especial al antiamericanismo, mismo que podría tener un fin de año muy bueno en caso de que los azulcremas pierdan la final “navideña”. Y es que a pesar de haber salido del Mundial de Clubes con un 4to lugar y una suma nada despreciable de 2 millones de euros, terminar un torneo con una derrota nunca será agradable.

Mostraron ser mejores que su similar de Corea del Sur en la primera ronda del certamen, pero fueron incapaces de lograr la proeza ante el Real Madrid y cerraron el torneo con una desagradable tanda de penaltis ante el Atlético Nacional de Colombia, confirmando que el futbol europeo y el sudamericano siguen por encima del futbol mexicano en base a calidad y talento. Desenlace desabrido tras un inicio alentador.

Si hay algo rescatable de la aventura del América en tierras niponas es el hecho de que vendieron caras ambas derrotas. Fueron dos descuidos defensivos los cuales le dieron el triunfo al equipo español en su encuentro de semifinal, mientras que ante el conjunto cafetalero lograron recuperarse de una desventaja de dos goles para finalmente caer en penales tras quedar empatados en tiempo regular. Quizá se le puede criticar al conjunto azulcrema el planteamiento tan temeroso con el que decidió enfrentar al cuadro Merengue, en el cual nunca fueron ofensivos y se preocuparon más por no recibir goles que por convertirlos, pero la gallardía y gran reacción que mostraron en el partido interamericano rescató un poco lo que finalmente fue una participación regular del equipo mexicano. Tuvieron que ser los “malditos penales” los que privaron al equipo azulcrema de un lugar en el podio.

Ahora por fin se viene la final del futbol mexicano tras la pausa y será interesante ver qué equipo es el más afectado por esto. Por un lado está el conjunto del América que podría sufrir de fatiga tras el largo viaje y la falta de descanso, mientras que del otro lado se encuentra el equipo de Tigres, al cual se le podría notar una falta de ritmo por la poca actividad a causa de la espera. Solo el tiempo dirá, pero lo que no hay duda es que el equipo que pierda atribuirá la derrota a la escusa apropiada y el que gane argumentará que con todo y su desventaja se llevaron la final. Será una final de la cual se hablará mucho por temas como estos.

Habrá una semana más de futbol mexicano en este 2016, primero el jueves con el partido de ida y culminándose con la gran final el domingo, en la cual ambos equipos se preparan para adornar sus vitrinas con un galardón más y esperan poderle brindar a su afición el mejor regalo para esta navidad. Será el gran desenlace de un torneo lleno de sorpresas y de buen futbol.