Una Gala engalanada

Por Recomendador

Salimos el sábado de la pantalla, para festejar el día de la ópera en el recién estrenado anfiteatro del ICBC construido en la nueva explanada. Le caben dos mil gentes.

Lo único que vimos relacionado con la TV fue a los locutores que, con muy buena voluntad pero con gran ignorancia de la música como ellos mismos lo reconocieron, animaron el evento.

Pero no, afortunadamente, no estuvieron a cargo de esta Gala, ninguna de las tres estaciones dominantes ni sus fábricas de sueños baratos: ¡Necesitas ver más box!

Celebramos el día de la ópera con una Gala de dos horas y media con una naciente comunidad de aficionados a la música, con la Orquesta Sinfónica juvenil a cargo del maestro Pavel. Con el heroico maestro José Medina y sus alumnos, ni a cual ir de voces bellas: contralto,  sopranos, tenores, barítono y bajo. Coros diversos que, sumados, nos dan un grueso conglomerado de niños, jóvenes y adultos. Además la brillante participación del Ballet de Baja California con una coreografía creada para el Danzón número dos de Arturo Márquez.

Está naciendo una nueva comunidad de gente que ama la música, a pesar de que en nuestra ciudad son muy pocos los recitales, conciertos, funciones de teatro,  ópera o ballet. La anemia cultural de nuestros gobiernos y la falta de presupuesto no dan para más. Claro, hay público multitudinario para las bandas y para la música grupera, lo que demuestra que en nuestra ciudad hay avidez por espectáculos de todo tipo.

Tijuana, sin duda, va tomando ya su lugar en la cultura y en el deporte nacional. Cada día se incorporan más gentes. En el museo vecino, había parejitas bailando danzón. Hay que decir y bendecir a Tijuana porque en ella hay tejido social. Un pueblo noble y cohesionado a pesar de quienes se empeñan en calumniar y ningunear a nuestra ciudad, atribuyéndole la injusta mala fama que contribuyeron a crearle lenones, políticos, dueños de casinos y narcotraficantes que, por regla general, nos vinieron de fuera y en un contorno de guerras y prohibiciones como caldo de cultivo.

En la Gala, la orquesta juvenil comenzó con la muy difícil obertura del Barbero de Sevilla, siguió un coro de niños con una estupenda pianista,  una antología de arias famosas. Recorrimos, algo de Carmen, Traviata, Trovador, Aída, Nabuco, Rigoletto, la Bohemia, y varias más. Un coro muy numeroso interpretó con la orquesta, una parte del Himno a la Alegría que dice que quien ha logrado experimentar la alegría,  la amistad y el amor, sabe con certidumbre que debe de haber un Padre bueno detrás de las Estrellas. El coro tiene nombre en italiano que se refiere a las Alas Doradas en las que vuela el pensamiento de los oprimidos y sus sueños de esa liberación y de esa paz que sólo Dios puede dar.

Una buena obra, sería convencer a una parte del público poco educado, de que a los conciertos no se va a platicar, sino a concentrarse y a escuchar.

 

licjpa97@prodigy.net.mx