Una cubetada de agua fría

Por Jorge Barroso

“Arriba de cualquier ley está la autoridad moral y política que tengo yo, como presidente de la República”

Esta ha sido una expresión del presidente en turno, al reclamarle una representante de un diario, el hecho de haber revelado datos personales de una corresponsal del New York Times, hablando de la ley de protección de datos personales.

Con ese criterio cualquier ley queda sin validez, porque siempre existirá alguna “autoridad moral o política” sobre esa ley para no respetarla, de acuerdo al criterio particular del presidente en turno que nos gobierna.

Pregunta: ¿para qué sirven las leyes con este criterio arcaico?

Es alarmante esta posición del presidente en turno, en un tiempo electoral, donde existe una duda, que se fortalece con esta frase, del respeto del gobierno actual a los resultados finales de las elecciones.

Se habla de una decisión de no perder las elecciones a como dé lugar, creando un problema nacional usando todos los recursos humanos con los que cuenta buscando la anulación de las elecciones.

El triunfo de Xóchitl se va perfilando de acuerdo a terreno ganado día a día, dejando atrás a la Sheinbaum, que ya se le ve con una presencia nada optimista.

Quizá se ha dado cuenta de lo manipulada que está y no tomada en cuenta en asuntos que serán de la injerencia del futuro presidente.

Faltan 7 meses para que este gobierno entregue el poder al nuevo presidente y se requerirá un completo respeto a la ley en una transición como la que tendremos.

Esta transición López Obrador ya la tenía perfectamente planeada y organizada hasta la llegada de Xóchitl Gálvez, quien le movió completamente el piso al ser una candidata que no esperaban que apareciera.

Por eso le cayó al presidente y todos sus ayudantes y simpatizantes como “una cubetada de agua fría”.