Una conclusión

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Nada como un empate ante el actual líder del torneo como para confirmar lo bueno que ha hecho el equipo de Tijuana tanto en la defensa como en la portería. Y es que se dice fácil, pero dejar en cero a uno de los conjuntos más ofensivos de la presente campaña no es tarea sencilla y mucho menos en el Estadio Azteca, en donde el América ha logrado dos goleadas antes rivales como Monarcas y Lobos BUAP. Con el empate el equipo fronterizo se ha consolidado como la mejor defensa de lo que va del torneo, al solo haber recibido 5 goles en 9 jornadas, y de nuevo lograron dejar a su rival sin goles a favor en su propia casa. Además, junto con la defensa también se debe destacar al arquero que resguarda la portería tijuanense, ya que se ha adueñado de la titularidad pese de su joven edad y se ha ido consolidando como uno de los porteros más eficientes de la liga mexicana. Pero claro, tras concretarse el cuarto empate sin goles para los Xoloitzcuintles se tiene que hablar de algunas cosas no tan positivas que se confirmaron tras el duelo ante las Águilas del pasado sábado.

El problema principal parece ser que la pobre planeación previo al arranque del torneo ha limitado seriamente las opciones de Cocca en cuanto al manejo de dos torneos. Es cierto que sacaron un triunfo importante ante el Motagua dentro de la Concacaf Liga de Campeones y que con la paridad en el marcador ante el equipo capitalino se mantienen en la lucha por un lugar en la liguilla, pero las variantes al ataque son limitadas y eso lo demuestran con la falta de gol. Quizá no es culpa del técnico que la baja de juego o las lesiones no han respetado a sus jugadores más importantes, pero es un problema al cual se le tiene que encontrar una solución antes de que se pierdan más puntos. Con la goleada ante Pumas mostraron esa ambición ofensiva que deleitó a la afición y que ayudó a recuperar la confianza perdida tras acumular dos derrotas consecutivas, lo cual irónicamente hizo más doloroso ver al equipo echado atrás y sin alguna respuesta ofensiva ante los embates del América. Se entiende que no todos los partidos se deben jugar de la misma manera y que el técnico sabe más que un simple espectador, pero fue difícil ver al conjunto canino ser dominado de tal manera y con pocas posibilidades de lograr algo más que un empate apretado.

Afortunadamente la defensa de nuevo respondió a las exigencias y Gibrán Lajud vivió una noche de ensueño, con una actuación brillante ante un rival imponente y siendo el gran héroe para el cuadro fronterizo. Gracias a sus numerosas atajadas el conjunto de Tijuana salió de la capital con un punto valioso y se está hablando de un resultado positivo en lugar de lo que pudo haber sido el tercer descalabro del torneo. El arquero mexicano se encuentra en un gran momento y sin duda seguirá siendo un jugador que marca diferencia dentro del plantel canino.

Si hay algo que se puede decir de este equipo tras haberse consumado la primera mitad del torneo es esto: definitivamente es un conjunto que defiende mucho mejor de lo que ataca.