Una amazona tijuanense

 

Por Moisés Márquez /Infobaja

Tijuana.- Desde muy pequeña, influenciada por su padre, Roxana Lyle, es una apasionada por los caballos y la equitación, además de la danza y el tenis.

Este exclusivo deporte ella lo practica de forma profesional y no sólo como hobby. Al menos tres o cuatro veces a la semana entrena en el Club Hípico Caliente Jockey Club, actividad que combina con su labor de Gerente del Hotel Boutique, en el valle de Guadalupe, propiedad de su familia.

Roxana estudió la licenciatura en administración de empresas, y forma parte de una familia que práctica los deportes extremos.

Su hermano Roberto, que actualmente estudia la Universidad en el DF, también es Jinete, y su hermana Michel práctica el surf en las playas de California y Baja California.

Sus hermanos y la propia Roxana han ganado importantes campeonatos de equitación, y ahora ella se prepara para retos más importantes, pues desea ganar el campeonato nacional en diciembre próximo, además del circuito estatal que actualmente está corriendo y en donde participan jinetes y amazonas de Ensenada, Mexicali, y Tijuana el cual termina a fin de año.

La conexión con el animal

Desde el punto de vista de Roxana, la equitación es un deporte que cualquier persona lo puede practicar, siempre y cuando tenga la disciplina y la dedicación para hacerlo.

Es un deporte para valientes, afirma, en el que hay mucha adrenalina, pero también hay que tener una capacidad o un don para conectar con el caballo.

“El animal no es una máquina, es como un humano, tiene sus días malos, hay por ejemplo yeguas que entran en celo y se ponen difíciles, y si estas temeroso el caballo lo siente y no responde”, señala Roxana.

Por ello no es sólo subirse al caballo y ya. Debe haber mucho entrenamiento de por medio, la mayor parte de los jinetes y amazonas practican todos los días con uno o dos caballos, y hay mucho ejercicio que hacer, pues se necesitan unas piernas fuertes.

La equitación, define Roxana Lyle, es un deporte que exige bastante rendimiento tanto cardiovascular como muscular, pues durante las trayectorias as brincando y puede que pierdas un estribo, por lo que deber tener la fuerza suficiente en las piernas para no caer.

Y en caso de tener una caída, tener la suficiente fuerza física para salir lo menos lastimado posible y volverte a subir al corcel.

Como se trata de un deporte un tanto agresivo, Roxana práctica también la danza para no entumir su cuerpo.

“Cuando no vienes a entrenar tu caballo no crece, tu no creces y se nota”, destaca.

Roxana tiene su propio caballo, en este caso una yegua, llamada Onixa (LS), de 7 años de edad.  

LS significa que es creado en la cuadra de La Silla, Nuevo León.

Un caballo puede costar arriba de los 20 mil dólares.

Además de que Roxana es vegetariana, explica que cuando se va a competir es necesario no ingerir alimentos, pues se puede llegar a vomitar y si acaso comer algo muy ligero una o dos horas antes, lo cual puede llegar a ser pesado, pues las jornadas de competencias se pueden alargar de 3 a 5 horas.

Circuito de BC

Infobaja acompañó el pasado fin de semana a una competencia en el Club Hípico Caliente, en donde estuvo presente el empresario Jorge Hank.

La competencia es muy pareja entre hombres y mujeres, pues no se divide por sexos.

La competencia del pasado fin de semana forma parte de un circuito que se realza en Baja California y que termina a finales de año y se lleva a cabo en Tijuana, Mexicali y Ensenada.

El circuito consiste en al menos 10 competencias, en donde se van sumando los puntajes de los jinetes y amazonas, que obtiene de cada competencia.

Hay varias modalidades para competir que se dividen por la altura de los obstáculos.

En el caso de Roxana Lyle, compite en 90 centímetros, y el pasado fin de semana obtuvo un segundo y un tercer lugar.

Al final gana quien menos tiempo haga (alrededor de los 30 segundos), y quien menos obstáculos derribe.

Al final de un circuito estatal o nacional los premios pueden ser desde dinero, pues se pueden acumular bolsas de hasta 50 mil dólares, o también premios en especie como motocicletas o automóviles.

La meta de Roxana Lyle es ganar un nacional en diciembre próximo en Querétaro, y más adelante algún evento internacional.