Un vergonzoso primer lugar

Por Maru Lozano Carbonell

¿Sabes cuál es el país que tiene el primer lugar mundial en abuso sexual contra menores? Pues sí, tristemente es México. Es este 19 de noviembre cuando tomamos conciencia y se tiene el Día Nacional contra el Abuso Sexual Infantil. 

No es un tema grato pero es tan importante, ¡hay que informarnos! Hay cuatro tipos de abuso infantil: El abuso emocional, el físico, la negligencia o descuido y el abuso sexual. La experta Norma Torres Ponce, dice que se considera abuso sexual infantil cuando un adulto usa el chantaje o amenazas para involucrar a un menor a la actividad sexual, pudiendo ser éste físico o no. 

Hay pedófilos que se satisfacen de manera indirecta, mostrándole a los niños fotos o videos pornográficos o bien, haciendo que le observen. Ambas, directa o indirectamente, son abuso.

Esta manera indirecta es la que los papás minimizan y no atienden al niño que ha mostrado su incomodidad ante ciertas personas. “Si no le tocó, no hubo nada…”. Pero el trauma queda igual.

Sepamos que el sesenta por ciento de las personas cercanas son las que abusarán del menor. ¡Es un conocido! Por favor, que nuestros patrones de crianza no normalicen más esto y enseñemos a los niños a cuidar del cuerpo que les pertenece. No los obliguemos a besar ni sentarse en las piernas de ningún adulto.

Si un niño no quiere saludar con abrazo o beso a alguien, pregúntale cómo sí quisiera saludarle y respeta eso, de lo contrario, el abusador ubica que le obligas, que tú no lo escuchas y al menor lo conviertes automáticamente en un ser vulnerable para la fatal estadística que hoy nos tiene encabezando el abuso infantil.

¡Ojo!  Si educas en la obediencia estricta no formas criterios. La obediencia ciega no permite que el niño se defienda del entorno. Y si lo que inculcas es que solo se ama y se quiere a los niños obedientes, pues ya tenemos los resultados.  

Escuchemos a los niños con los oídos y con los ojos. Hay que empoderarlos, que puedan decir abiertamente cuando algo les disgusta y expresen cómo se sienten. Por ahí se empieza, que esté cien por ciento seguro que te puede contar todo sin que hagas aspavientos, porque en su casa se modela la empatía.

Un niño que dice que lo abusaron -por supuesto con sus palabras- lo que pide es ayuda. Hay que decirle que le crees y que agradeces la confianza y le haces saber que estás para él o ella. Dile que no tiene la culpa de nada, que no hizo nada malo y esconde tus emociones por favor. Por ahora solo importa el menor y actúa.  

¿Cómo actuar? Denunciando. Un pedófilo no ha abusado solo de un menor. Ayudemos a sanar con terapia. Yo te recomiendo a la psicoterapeuta Norma Torres Ponce fundadora de “Ámate y Cuídate, A.C.” para prevención y apoyo efectivo para ti y el chico. Búscala en redes, al igual que “Karla’s Sembradoras de Amor”.  

Que nos quede claro que tenemos que velar por la seguridad del niño o adolescente empezando por hablar de estos temas que nos atañen a todos. Quien se atreve a hablar aunque sea años después, ¡vale! No caduca y se puede denunciar y por supuesto reponerse en terapia.  

Y tú, ¿cómo amas y cuidas a un niño?