Un último suspiro

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Es increíble pensar que con todos los altibajos vividos en la presente campaña el conjunto de Tijuana ha logrado llegar a la última jornada con una diminuta pero latente posibilidad de colarse a la fiesta grande del futbol mexicano. Pero, gracias en parte a las bondades que ofrece un formato de liga que mantiene con vida a un equipo que cuenta con más derrotas que triunfos en su récord, el cuadro canino está a solo tres puntos de los puestos de liguilla y con un partido por disputarse en un par de semanas ante Toluca. Y sí, pareciera que solo requiere de un triunfo ante el cuadro de los Diablos Rojos para acceder a la postemporada, pero la clasificación no se le puede dar tan fácilmente a un equipo tan irregular como el fronterizo. Tampoco es como que la liga mexicana le regala pases a la siguiente ronda a cualquiera.

Ahora bien, para que el conjunto de Xoloitzcuintles obtenga la clasificación necesita que se dé una combinación de resultados tan poco probable que se podría debatir si en verdad vale la pena entrar en detalles al respecto. Después de todo, el equipo ahora dirigido por el técnico interino Diego Torres necesita ganarle al cuadro del estado de México por varios goles, ya que la diferencia de goles es el primer criterio de desempate y el cuadro fronterizo se encuentra en una seria desventaja. Además, aún goleando al conjunto choricero deberán esperar que tanto Cruz Azul, Atlas y Necaxa pierdan sus partidos y que la diferencia de anotaciones los perjudique lo suficiente como para ser rebasados por el equipo fronterizo. Desafortunadamente, tanto Atlas como Cruz Azul enfrentaran rivales que se ubican dentro de las últimas posiciones en la tabla general y difícilmente opondrán resistencia alguna ante dos conjuntos que lucharan con todo por una invitación a liguilla; solamente Necaxa tendrá una dura prueba al frente al tener que encarar a un Monarcas prácticamente calificado.

Pero entonces, ¿por qué siquiera mencionarlo si el pase de Xolos es prácticamente imposible? Por el simple hecho de que en el futbol las estadísticas pueden llegar a decir mucho pero en ocasiones saben muy poco. La poca predictibilidad del deporte más popular del mundo siempre le dará un sabor extra al juego, y hasta que se hayan jugado todos los partidos de la última jornada sabremos quienes son los invitados a la fiesta más grande del futbol mexicano. Basta con saber que las estadísticas indicaban que la selección de los Estados Unidos tenía un 97% de posibilidades de clasificar al mundial, y todos saben cómo terminó esa historia. El pase canino se sigue viendo improbable, pero se vale soñar.

Se viene un último suspiro para el equipo de Tijuana en una campaña que desde el inicio lucía sumamente complicada. Pareciera que el destino del conjunto fronterizo siempre estuvo en las manos de otros, con la salida de jugadores importantes y de un técnico que se llevó consigo su estilo ganador y su espíritu competitivo que por momentos se ausentó, y ese será el caso hasta la última jornada. Al menos la afición no tendrá que preocuparse de eso esta semana, ya que se dará una pausa necesaria para ver a la selección mexicana enfrentar a Bélgica y Polonia en la última fecha FIFA del año.