¿Un tanto amargado?

Por Maru Lozano

De repente hay mucho  conflicto,  tristeza,  defecto,  complejo,  duda y  poca aceptación.  Esto me llevó a recordar el libro “El arte de amargarse la vida” de Paul Watzlawick y qué bárbaro, ¡somos unos maestros en dicha faena!

El autor nos dice que nuestra realidad es el resultado de lo que filtramos cuando le ponemos atención a algo y que en la mayoría de las ocasiones, nos alejamos de lo real al involucrar nuestros sentimientos en lugar de nuestra necesidad. Ejemplos negativos de cómo hacemos esto podrían ser:

Habría que empezar por ser fieles a nosotros mismos, pero si no quieres, puedes enojarte por los “deberías”.

Enseguida, acordémonos que el tiempo sana todas las heridas, pero si quieres, busca una persona parecidísima a lo que te pueda hacer repetir los patrones anteriores, aférrate al pasado y ¡no cambies!   Sufre, sufre.

Si has cometido errores, hay que sentir culpa, harta culpa, así que escucha canciones deprimentes, enciérrate, no socialices, no compres, come mucho, no disfrutes y si gustas, no soluciones los problemas, haz más de lo mismo para que nos mantengamos emocionados y en suspenso.

No vivas la experiencia, haz historias tristes acerca de lo que los demás piensan de ti y martirízate porque así creerás que los demás te ven valiente y fuerte.

Cuando haya una dificultad no te alejes, quédate en el rollo y logra que el problema perdure mucho… que haya larga duración.

Sigue siendo profeta y autocumple tus predicciones.  ¡Sí! En lugar de desear  lo bueno y lo mejor, piensa en el temor, en el dolor, en lo difícil… El genio universal te cumplirá tus deseos al instante ¡ya verás!

¿Exitoso? ¡para nada! Tienes razón, si te aventuras en el amor, en lo económico, en lo social, en lo familiar y demás,  te enfrentarías a tropiezos, riesgos y sobre todo: “al qué dirán”.  Mejor así quédate,  en lo conocido estás bien ¡resiste!

Si quieres, ve en los otros lo que quieres ver y oír y no le hagas caso al verdadero sentido de las palabras y actos de todo el mundo, es mejor ligarlo a tus ideas, patrones y demás ingredientes que hacen que se cocine algo diferente y emocionante ¡como de telenovela!

Sé espontáneo pero moléstate cuando otros lo son, porque no hacen y dicen lo que tú esperas.

Ayuda como siempre lo haces, desinteresadamente y con amor, pero por favor, no permitas que te ayuden ni busques a nadie, quién sabe con qué intenciones lo harán.

Convéncete de que sólo tú tienes la opinión correcta en esta vida y cancela a todos.

¿Te das cuenta?  Nuestro cuerpo es fiel reproductor de lo que la mente piensa y siente.  Así, sin importar si es verdad o mentira, lo que  incorpores a tus sentidos, se convertiría en materia instantáneamente.   ¿Por qué no mejor sentir que somos amor, salud y opulencia?  Dicen que si visualizamos en sentimiento ferviente de esta manera por diecisiete segundos seguidos, atraeríamos esas condiciones.

Yo creo que si eres honesto contigo mismo, si escuchas de verdad tus necesidades, confías en que mereces y eres tolerante, construirías tu felicidad en lugar de seguir construyendo castillos de arena que causan desilusión y desgastan a fin de cuentas, así que  ¡endúlzate!