Un regalo de Navidad inesperado

El Recomendador

Historias de una generación con el Papa Francisco es un documental venido de donde uno menos lo espera: de la plataforma Netflix, dedicada a voyerismo, al sensacionalismo y a las historias retorcidas de un suspense sobrecargado que en lo que se refiere a la vida humana real son falsas como el cobre. Alguien puso en cambio su talento y nos regaló esta joya que llevó “más de un año filmando por todo el mundo para contar dieciocho relatos de personas de más de 70 años.

¿El motivo? Hay vidas que pueden inspirar la nuestra”. Hay una sinopsis:  https://www.desdelacuna.net/documentales/historia-de-una-generacion-con-el-papa-francisco-serie-documental-netflix-personajes-entrevistados-reparto-elenco/

Aquí nos concretaremos a reseñar los cuatro temas de las 18 historias de ancianas a que hice referencia: el amor, los sueños, la lucha, y, el trabajo.

Se narran experiencias únicas del amor que es siempre sorpresivo y nos hace renovarnos y emprender luchas por grandes ideales para toda clase de personas tengan o no una religiosidad.

Se basa en el libro “La sabiduría del tiempo” con entrevistas que Spadaro, un jesuita, hizo a su colega y hermano, el Papa.

El primer capítulo habla de la urgencia de que los jóvenes platiquen con los viejos. Cuando al Papa le preguntan ¿Qué es el amor?, se niega a definir y nos remite a las experiencias (Dice que es como preguntar qué es el aire que respiramos).

Es, sin duda, lo más opuesto a la venganza y se refiere a las personas y a sus ideales, a la vida de familia y al crear hijos y nietos, a lo que tiene que ver con las luchas por obtener justicia, e incluso lograr algo en la política, en la ecología y en el trabajo liberador. El amor va mucho más allá de lo sentimental, pues implica la voluntad de dar y de darse, supone un conocimiento del prójimo, más la empatía, el respeto y la entrega especialmente cuando hay sufrimiento y nos hacemos cargo de los que sufren.

Lo que hace la paternidad- maternidad es compartir las miserias y enfermedades de los nuestros. No es la paternidad meramente biológica lo que nos hace humanos. a) La del cineasta genial Scorcese que cuenta como la llegada sorpresiva de su hija le hace cambiar para bien y cómo ha vivido el amor con su esposa enferma. b) Las aventuras de la nonagenaria que ha venido presidiendo a las abuelas de la Plaza de Mayo en Argentina y exigir justicia por los asesinatos, como el de su hija embarazada y la desaparición por 36 años del nieto que ésta engendró. Cómo el silencio y las caricias de tantos abuelos ejemplifica mejor que nada al genuino amor. c) Un anciano que rescató del mar a unos niños y vio ahogarse a sus madres migrantes hizo que, por fin, con sus hijos adoptivos aprendiera a abrazar y a besar, como no pudo hacerlo con sus propios hijos, ya que sus padres nunca le prodigaron ninguna caricia.

Hay experiencias muy nuevas del amor vivido, incluso, en sesiones del zoom. d) un oftalmólogo y su esposa que ya viejos tomaron clases para aprender a bailar tango que tanto le gusta al actual papa y que confiesa que también lo bailó. El tango siempre deja abierta una esperanza, aún los dramas y sufrimientos dejan un resquicio para un “Pero yo…” soñador.

Finalmente refiere el caso de una anciana científica inglesa que reivindica y demuestra que los animales también tienen algo parecido a lo que llamamos personalidad, y tienen algo de intelecto y de emociones por las que deben ser y respetados y amados.

Los siguientes capítulos refieren también experiencias sorprendentes respecto a lo que son, lo que han sido los sueños, las luchas y los trabajos de tanos ancianos ejemplares.