Un parque para Santa Fe

Por Manuel Rodríguez Monárrez 

manyrodriguez@live.com.mx 

Twitter: @Tijuanagreen

Derivado de la necesidad que  tiene Tijuana de contar con  áreas verdes en sintonía con el  rápido crecimiento demográ- fico establecido en los últimos años, en 2007  el Ayuntamiento de Tijuana en conjunto con  desarrolladores de vivienda se propusieron  destinar 8.8 hectáreas de Santa Fe para construir  el Parque Las Cascadas cuyo proyecto  o diseño arquitectónico se desarrollaría en  tres etapas y estaría concluido para finales  de 2010.  Lamentablemente dicho proyecto  no se ha concretado, pues ha faltado desde  mi óptica que los vecinos de Santa Fe hagan  suyo el espacio y en forma voluntaria se organicen para salir a reforestar una primera  etapa, pues dada la cercanía con una planta  de tratamiento se pudiese establecer un  sistema de riego que sirva como central de  abasto de agua tratada, también sería una  buena idea que se hiciera una consulta  para  que dentro de ese parque se establezca un  Centro Comunitario de Santa Fe, en donde  se impartan clases de reciclaje, cuidado de la  ecología y elaboración de composta para la  propia comunidad, entre otros temas, dicho  centro pudiese ser administrado y manejado por algún organismo no gubernamental  dedicado a fomentar la educación ambiental a través de la participación de los colonos  y las autoridades de la delegación municipal  y de la Comisión Estatal de Servicios Pú- blicos de Tijuana. Otro de los beneficios  naturales que tiene la zona es que la brisa  nocturna derivado de la cercanía con Playas  de Tijuana proveería de suficiente humedad  para la sobrevivencia de mucha vegetación  costera que pudiese incorporarse al Parque  Las Cascadas, pues ya se comprobó desde  un inicio que muchas especies son factibles  de ser plantadas en el terreno del parque,  ya que no hay que olvidar que se plantaron  algunos fresnos que desaparecieron pues  se construyó una cancha de futbol rápido y  una preparatoria municipal en los terrenos  del parque y ni siquiera se cuenta con media  hectárea reforestada, es decir, el parque sin  haber iniciado su construcción ya perdió un  30% de su superficie y todavía existe interés  de otros depredadores ecológicos en terminar de aniquilar el área verde mínima que  Santa Fe se merece.

Cuando en 2007 se construyó la  fachada principal de acceso al Parque,  el desarrollador de vivienda encargado del mismo, realmente mostró mucho  entusiasmo en que este proyecto  pudiese ser una manera que su  empresa mostrara una cara de mayor  responsabilidad social y ecológica ante  los que compraron casa-habitación  en esa zona y sus alrededores, pues  una de las explicaciones para dejar  sin parques a las colonias, era que  habían juntado el total de metros  de  todas las secciones de Santa Fe que le  correspondían al municipio por ley, se  le entregaran mediante un convenio,  en un gran predio que aglutinara el  total de hectáreas correspondientes al  área de donación, con la condición de  que se desarrollara un gran parque,  cuya primera etapa sería financiada  por el desarrollador mismo, es pues  sumamente injusto para quienes ahí  habitan que sus autoridades dejen  pasar está gran oportunidad urbana  de dotar con el servicio de parque  y áreas verdes a todas esas familias,  que desde mi particular punto de  vista, deben ser consideradas pues su  calidad de vida se ha visto deteriorada  por las malas decisiones constructivas  y de equipamiento urbano de la zona,  el proyecto Las Cascadas debe ser  incorporado por su magnitud al Sistema  Municipal de Parques Temáticos y  desde ahí, se le dotaría de mayores  recursos públicos para su detonación,  pues no hay que olvidar que el Simpatt  tiene como única motivación el crear y  preservar las áreas verdes de Tijuana.

Es pues de urgente prioridad  municipal que las 150 mil familias  que se estima viven en las diferentes  secciones de Santa Fe, cuenten con  un parque urbano equipado con  importante cantidad de árboles que  brinden un servicio de esparcimiento,  contacto con la naturaleza y recreación  familiar,  pues la vida comunitaria en  zonas con tan alta densidad poblacional  requieren pulmones que permitan  sanear el micro-sistema generado por  la falta de producción de oxígeno y  la mala calidad del aire de una ciudad  como Tijuana, saturada de automóviles.

*El autor es Internacionalista egresado de la UDLA-Puebla.