Un juego costoso

Por Dante Lazcano

Luego de una semana completa de actividad correspondiente a la pretemporada de la NFL, de arranque, para quienes le damos cobertura podemos dar gracias a los dioses del estadio y el ovoide que nos diera la oportunidad de volver a ver el futbol americano.

 

Qué lindo fue volver a ver casco y hombreras, tacleadas, pases y corridas, para quienes sangran amarillo y azul ver a los San Diego Chargers en el campo de nuevo hicieron renacer esperanzas de un vieja largo a la postemporada, aún y si es la última en la vecina ciudad.

Y ya que estamos en el tema, sin duda que iniciar la pretemporada con un triunfo al grupo le da la confianza necesaria como para motivarse en el sentido que lo hecho en las últimas dos semanas de trabajo fue lo adecuado.

Lo lamentable, pensando en el futuro a corto y mediano plazo, es que el encuentro resultó súper costoso a partir del hecho que perdieron a dos jugadores, uno titular y el otro un firme suplente que si bien no es espectacular en el departamento de estadísticas.

Hablo de Johnnie Troutman, liniero ofensivo, y el otro Tourek Williams, apoyador, quienes resultaron con sendas fractura, el primero del brazo izquierdo y el otro del pie.

Desde hace varias semanas he reiterado que si este equipo que le armó Tom Telesco, gerente general, a Mike McCoy, entrenador en jefe, no sufre de lesiones severas tienen altas posibilidades de tener un viaje largo a la postemporada.

Es más, hasta me he atrevido a vaticinar,  siendo que no es lo mío, a que el equipo terminará con una foja de 10-6 combinada con la baja de Denver, los del rayo tienen muchas posibilidades de volver a ganar la división y con eso llegar hasta la ronda divisional.

Pero a partir del hecho que si en pretemporada ya perdieron a dos jugadores claves en las respectivas mezclas las expectativas bajan, no es que sean descorazonadoras pero en el caso de Troutman era una pieza clave en la protección de Philip Rivers y quien se encargaría de abrir huecos a Melvin Gordon.

Lo positivo del asunto es que a la temporada le restan tres semanas para que inicie y la posibilidades para tener de regreso a uno de los jugadores en por lo menos cinco o seis hablaría que sólo perderían dos juegos, pero como fue fractura lo único que resta es pensar en que el suplente dé el ancho y tener paciencia.

 

Hay “corebac” 4 años

Prácticamente en el límite que se habían impuesto ambas partes, al final se dio a conocer que Philip Rivers, pasador, y la directiva llegaron a un acuerdo en el que el mariscal de campo estará con el equipo los siguientes cuatros años.

Lo anterior no significa que Rivers terminará su carrera con el equipo del rayo pues si se considera que tiene 33 años y con lo lastimado que ha resultado en las últimas campañas el acuerdo dudo que este lo pueda cumplir.

 

Frase de la semana

Antes de ganar un partido, debes evitar perderlo

CHuck Noll, entrenador en jefe de los Acereros de Pittsburgh ganador de cuatro Súper Tazones.

 

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