Un gobierno verde de verdad

Por Juan José Alonso Llera

“No hay empresa exitosa en una sociedad fallida, ni sociedad exitosa con empresas fallidas”

Hoy pareciera estar de moda el salvar al mundo, o más bien ayudarlo a que se recupere de todo el daño que le hemos hecho. Aun así es difícil encontrar gente comprometida de verdad, lo que sí pulula por todos lados son los “pseudoconscientes”, que ahora se han vuelto veganos, llevan a sus perros a todos lados, gastan una fortuna en el Starbucks, critican a los que no les aplaudimos todas sus extravagancias; en fin, una tribu que se monta en el tren de los verdes/fashion, voltea a tu alrededor y encontraras varios, que además son unos perdona vidas insoportables.

Cuando una persona o empresa decide entrarle a los temas de Responsabilidad Social, la única motivación debiera ser la conciencia, pero no perder de vista que para ayudar primero hay que generar recursos y hoy lo más importante no estriba en cómo ayudas o a quién, o sea cómo te gastas los recursos, lo verdaderamente importante es cómo los obtienes; de ahí partimos, el interés por el mundo y la sociedad debe ser genuino más allá de las modas, el status o el qué dirán de ti.

De hecho, te lo anticipo, pagar un café en Starbucks de 80 pesos, creyendo que salvas al mundo, lo único que te hace es estúpido y derrochador de recursos, no ecologista (nota: puede ser ese café o cualquier otra tontería cosmética disfrazada de conciencia). Por otro lado, hay empresas y personas que cambian por conveniencia, se han dado cuenta lo rentable que es el mercado del componente social. Tú decides qué mundo y qué vida quieres.

Como ejemplo de economía, país, sociedad y personas, les platico el caso de Islandia. Hace unos tres años estuve un par de semanas en ese maravilloso país, con orden, tecnología, educación, y un respeto absoluto por la naturaleza y el mundo. Un pueblo amigable, educado y muy civilizado que genera la mayoría de energía por los volcanes internos, la cual es súper eficiente, barata y cien por ciento limpia.

Hoy Islandia, un país pequeño con 300 mil habitantes, pero enorme en extensión y riquezas naturales, elige a un primer ministro ecologista real. Katrin Jakobsdottir, presidenta del Movimiento Verde-Izquierda de 41 años, fue elegida primera ministra de Islandia. Katrín, uno de los políticos más populares de Islandia, ex ministro de educación y ecologista declarado, se comprometió a poner a Islandia en el camino hacia la neutralidad de carbono para 2040. Como cuarta primera ministra de Islandia en solo dos años, Katrín asumirá el cargo en una época en que la política nacional se ha visto afectada por la desconfianza y el escándalo del público (cuando los Panamá Papers).

Katrín, socialista democrática, es vista como un líder de construcción de puentes que puede llevar al país hacia un cambio positivo e incremental. “Ella es la líder del partido que mejor puede unir a los votantes de izquierda y derecha”, dijo Eva H. Onnudottir, científica política de la Universidad de Islandia, según el New York Times. “Debido a que esta coalición incluye partidos de izquierda a derecha, su trabajo consistirá más en administrar el sistema en lugar de hacer cambios revolucionarios”.

Aquí les dejo este ejemplo para la reflexión. Te invito mi lector querido a que te plantees. ¿De cuál tipo de ecologista eres?