Un empeño seguro

Por Korina Sánchez S.   Foto: José Alfredo Jiménez

Un hábito arraigado en la cultura mexicana, es acudir a las casas de empeño a dejar una prenda para obtener dinero en momento de crisis económica, sin embargo, es insano para las finanzas del hogar a largo plazo, consideró el abogado empresarial, Héctor Torres López.

Explicó que las casas de empeño en ocasiones cuentan con tasas de interés altas, que hace que con el paso del tiempo, las personas paguen más por los intereses respecto al valor de su artículo. 

“Esto merma la economía. Por lo general las casas de empeño te prestan con un interés que es más alto que los intereses que te presta cualquier institución bancaria”, señaló.

Las reglas para poner las tasas de interés, explicó el abogado, “son libres”, es decir, se deja al criterio de quien hace y recibe el préstamo.

“Algunos podrían decir que el interés es usurero, que estás abusando del interés que estás cobrando por el préstamo, sin embargo, sería muy difícil probarlo en caso de que se vayan a un conflicto litigioso”, indicó.

Algunas casas de empeño cuentan con una tasa de interés del 50 por ciento del valor de las prendas, según la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios, A.C.

Aunque dijo desconocer datos de denuncias por abusos en el cobro de interés alto, señaló que los casos posibles serían mínimos, debido a que el conflicto legal representa una inversión grande y a largo plazo.

Por eso mismo, las casas de cambo trabajan bajo la premisa de: “Te cobro lo que sea porque sé que el interés que te voy a cobrar no me lo vas a pelear”.

En enero es cuando las casas de empeño registran el número de más alto de personas que dejan una prenda a cambio de efectivo, de acuerdo a datos de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios, A.C.

“Las casas de empeño son un recurso muy socorrido por las clases, en su mayoría, populares. Tiene esa costumbre”.

Al cobrar tasas de interés altas, las casas de empeño generan ganancias y se convierten en un negocio rentable, enfatizó el abogado.

“La justificación positiva de tener una casa de empeño es que auxilias a las personas que están en necesidad para hacerse de recursos a cambio de una prenda”, argumentó.

Una de las recomendaciones a la población antes de empeñar un artículo, es que se consideren al menos tres casas de empeño, y tomar en cuenta que recibirán entre 60 y 75% del valor de la prenda.

 

Recomendaciones de la Profeco antes de empeñar un artículo

– Cerciorarse que la casa de empeño no admita artículos robados, por lo que al momento de solicitar el empeño la persona deberá comprobar el derecho al objeto y deberá presentar una identificación oficial

– Tener acceso al contrato de adhesión registrado ante la Profeco y a la constancia de inscripción ante el Registro Público de casas de empeño (y que el contrato se utilice en la operación con el consumidor)

– Antes de la contratación, es importante conocer los términos y condiciones de la prestación del servicio, el costo anual total, las comisiones y la tasa de interés anual, así como los costos por almacenaje

– Que el pesaje se haga con básculas y balanzas calibradas y a la vista, para determinar correctamente el valor de la prenda que se pretenda empeñar

– Recibir información oportuna, completa, clara y veraz que no induzca a error o confusión sobre el préstamo a otorgar, previo avalúo de la prenda que se pretende empeñar antes de la celebración del contrato

– Que se respeten las condiciones establecidas en el contrato para la posibilidad de refrendar el préstamo

– Conocer el plazo del préstamo y las condiciones para recuperar la prenda después de haber pagado conforme a lo establecido en el contrato. La prenda no debe ser vendida antes que venza el plazo de empeño

– Ser restituido por pérdida, deterioro, o robo de los bienes entregados en prenda

– La aplicación del contrato y aplicación de penas convencionales por incumplimiento de contrato, cuando éste sea imputable a la casa de empeño

– Presentar queja o ser atendido por la Profeco ante cualquier inconformidad o incumplimiento que atente contra sus derechos e intereses