Un cuarto de siglo

Por Dante Lazcano

Hace unos días me encontré una publicación en la cuenta oficial de los Denver Broncos anunciando que ante los New York Jets harán su homecoming, lo que en español significa que será su juego de bienvenidos de regreso a casa.

Así como sucede en el high school o en el colegio, los equipos eligen un partido que prácticamente dan por un hecho ganarán para festejar algo muy especial, ya sea fundación de la franquicia o lo lógico, el festejo de la obtención de un campeonato.

Sobra decir que los rivales no se ponen de modo, ni le hacen el paseíllo al estilo del futbol español, sino que harán hasta lo imposible por echar a perder la fiesta escapando con lo que parecía una improbable victoria.

Lo interesante del anuncio es que ese día los Broncos homenajearán a aquellos jugadores que siguen vivos y les dieron el primer campeonato a los equinos.

Aquel equipo todos, pese a que son de la división, lo apoyamos pues era encabezado en el campo por John Elway, “corebac” que se le negaba alzar el Vince Lombardi y la carrera se le terminaba, además que el Super Bowl fue en San Diego y el primero al que tuve la fortuna de darle cobertura.

El partido fue uno de los mejores que me hubiera tocado ver, tanto Broncos como Packers se dieron hasta con la cubeta y al final Elway, acompañado del sandieguino Tererell Davis, ganaron el campeonato quitando una “jefatura” de equipos de la Conferencia Nacional sobre la Americana de casi dos décadas.

No olvidaré cuando crucé la línea ese domingo de 1999 para darle cobertura al juego que, pese al pronóstico que hice que ganarían los Packers, le dije a Manuel Zepeda que una latencia me indicaba que serían los Broncos quienes darían el campanazo, pues no olvidemos que los cabezas de queso salieron favoritos por 21 puntos.

Ahí empecé a entender que el Super Bowl es todo menos lo que uno espera.

Nunca pensé que las coberturas empezarían a ser distintas ya que una semana y media después tuvimos la fortuna de darle cobertura al último juego de Michael Jordan enfundando la casaca de los Chicago Bulls en Los Ángeles y siete meses después una Serie Mundial, cuando los New York Yankees le pegaron a los San Diego Padres, después y hasta la fecha no le hemos bajado al nivel.

Lo interesante del asunto es que la publicación en cuestión fue como un choque inesperado ya que coincide con mi festejo de mis primeros 50 años de edad y sin darme cuenta me percaté que más de la mitad de mi vida la he dedicado a este fascinante mundo de la comunicación.

Platicar de las aventuras que hemos vivido en ese lapso no me alcanzaría en este espacio, pero para lo que sí me alcanza es que a la vuelta de los años, gracias a todo ese cúmulo de experiencias adquiridas, se ven muy distintas las cosas.

Y al margen que, ustedes lo saben, mi equipo son los Chargers, sin duda que será muy emotivo ver ese homenaje del primer equipo que me tocó ver “campeonar” en la NFL en uno de mis cinco Super Tazones favoritos.

Mis dos centavos

Se aceptan regalos.