UBER: Lograr un objetivo

Por David Saúl Guakil

Después de una exitosa gestión como CEO y cofundador de esta empresa en el 2009, cuya marca revolucionó de manera acelerada la forma de trasladarnos, -más allá de nuestros vehículos y taxis convencionales-, acaba de renunciar a esta firma el famoso y tan controversial como discutido, Travis Kalanick. Este joven empresario y programador de apenas 40 años tuvo la visión emprendedora y viable, -porque muchos quieren emprender sin medir los impactos en el mercado activo y de acción y terminan declinando en sus intentos-, no es este caso particular donde Travis pudo avizorar un futuro promisorio para proponer otra forma de movilizar personas a un precio accesible, con atención esmerada e imbuidos de los elementos que hacen más placentero una forma distinta de viajar con seguridad y confianza de quien está al volante; de aquel que lo va a llevar a su destino.

Es evidente que esta novedad llamada Uber causó más de un conflicto, tocando intereses y proponiendo el tema competitivo como premisa, es decir, si alguien estaba en el negocio de taxis y se mantenía estático, sin mejorar, este nuevo servicio lo obligaba a superarse y así establecer una sana competencia para que sea el mismo usuario el que decida si seguía confiando en su forma habitual de viajar u optaba por una opción, por lo menos renovada y a la que habría que darle oportunidad.

Así fue creciendo esta firma creada e impulsada desde la dirección por Kalanick, que proponía la novedad casi irrechazable de “ser tu propio jefe y trabajar cuando quieras”, a partir de un software de aplicación móvil que conecta al pasajero con el conductor, parece simple, lo es, pero había que descubrirlo, proponerlo y aplicarlo en el mercado, toda una combinación de inteligencia, innovación, visión, valor y astucia para alcanzar la cobertura de seiscientas ciudades en todo el mundo, -en nuestro país cubren más de 30 locaciones en 20 Estados de la República-, algo impensado para muchos que en un principio veían no con buenos ojos este proyecto ‘algo alocado’.

Los problemas tampoco le fueron ajenos a esta empresa, múltiples asociaciones de taxistas -el caso más sonado fue en Nueva York-, se quejaron de competencia desleal por parte de esta firma, cuya sede se encuentra en San Francisco, California y cuenta ya con más de seis mil empleados, el año pasado Uber enfrentó pérdidas por más de mil millones de dólares y tuvo que reinventarse, aplicar otras novedades y variantes al producto para soportar el embate y seguir creciendo en este 2017, a pesar de las acusaciones que debe enfrentar la firma, de algunos cargos que le señalan. A raíz de esto, la semana pasada cinco accionistas del grupo pidieron la renuncia de su CEO, el mismísimo Kalanick. 

Este breve resumen de una compañía exitosa que sabe enfrentar y salir de los problemas, lo pongo como ejemplo de constancia y superación de un hombre como Travis Kalanick, que supo innovar, plasmar su proyecto y retirarse a tiempo por problemas que lo aquejan desde su seno familiar -su madre acaba de morir en un accidente marítimo y su papá se encuentra muy enfermo-, su alejamiento ya provocó varios actos de adhesión a su persona a los pocos días de su separación del cargo. Esto marca a las claras su indiscutido liderazgo y forma de conducir la compañía. Un nuevo modelo a seguir, es el de este joven emprendedor y exitoso en el mundo de los negocios.

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