Turismo deportivo de lujo

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Como ya lo había comentado anteriormente, los amantes de los viajes sabemos que el sector turístico nos identifica en categorías, siendo una de ellas el turismo deportivo de lujo. Algunos eventos tienen su sede en distintos lugares, al contar con instalaciones adecuadas para ser anfitriones de los eventos, con ejemplos como las olimpiadas y los mundiales de futbol soccer que se realizan cada cuatro años en diferentes países y que a pesar de que implican un gasto en su organización también producen una derrama económica por el turismo que se desarrolla en torno al evento.

El Super Bowl no es la excepción y como les conté la semana pasada, las estadísticas indican que los turistas mexicanos representan cada año cerca del 5% de las entradas vendidas para el Súper Tazón debido a que son la mayor afición de la NFL fuera de Estado Unidos y según la agencia especializada en turismo de lujo Luxux Life, este público de fanáticos mexicanos compra los paquetes completos para viajar al Súper Tazón con el fin de vivir la experiencia.

El precio más barato para entrar al Super Bowl antes de la pandemia era regularmente entre 2 mil y 3 mil dólares, pero en 2021 ante las restricciones de aforo derivado de la Covid ascienden a los 9 mil dólares según la ubicación, donde algunos lugares se cotizan hasta los 24 mil dólares y los boletos para asientos en medio del campo con una gran vista han alcanzado precios de hasta 45 mil dólares, que equivalen a casi un millón de pesos.

Muchos aficionados tienen como objetivo alguna vez en su vida asistir a un evento de su deporte favorito. Y si bien hay aficionados que ahorran por años para asistir, para otros pocos no implica un impacto a su economía y se pueden dar la oportunidad de ir regularmente. Las agencias especializadas en turismo deportivo de lujo no sólo apoyan con la compra de los boletos para los eventos deportivos, sino que preparan experiencias para los clientes con programas y acercamientos más allá de la asistencia a evento.

Por ejemplo, el Gran Prix con sedes en todo el mundo. Es la meta de los aficionados a la Fórmula Uno donde los prestadores de servicios ofrecen paquetes que incluyen visitas a ciudades cerca de la sede, alojamiento, transporte, entradas a las carreras y escalar el alcance del paquete, agregando por ejemplo acceso al podio y a la exhibición del trofeo del campeonato con fotografía incluida, recorrido por el circuito, “tour insider” que consiste en ver detrás de bambalinas para descubrir lo que sucede antes y después de las carreras, e incluso acceso a eventos con presencia de algunos pilotos.

Para darnos idea de lo que puede costar asistir al Gran Premio de Monte Carlo en Mónaco hospedándose cuatro días en la ciudad de Niza con los tickets para las carreras en los asientos regulares con las experiencias básicas, como caminar por lo pits y la pista, alcanza el precio de 154 mil pesos a los que se tendría que añadir el boleto de avión; y si quieren el mismo paquete pero hospedándose en el mismo Monte Carlo, el precio puede ascender hasta 360 mil pesos.

Nada más para darnos una idea de la derrama de este tipo de eventos, la F1 realizada en la Cuidad de México en 2019 recibió 235 mil turistas de los cuales 47 mil eran extranjeros, que se hospedaron en la ciudad y significó en todos los prestadores de servicios un impacto económico en ingresos de 786 millones de dólares.