Tres movimientos, un resultado distinto

Por Pedro Gutiérrez

Iniciando el orden al bat

No es nada nuevo que un equipo que se encuentra en el sótano de su división busque reforzarse en la agencia libre mediante una contratación de un jugador de alto impacto que figura ser el salvador de una franquicia.

Por citar unos ejemplos, previo al 2001 los Rangers llegaron a un acuerdo con Alex Rodríguez por 252 millones de dólares y 10 temporadas, aunque el resultado terminó siendo tres años consecutivos de último lugar y de ahí fue enviado a los Yankees en un cambio por Alfonso Soriano, mientras que previo al 2014, Robinson Canó firmó con los Marineros de Seattle por 240 millones en 10 campañas teniendo como resultado cinco años fuera de la postemporada y Canó fue enviado de regreso a Nueva York, ahora como parte de los Mets.

Estos ejemplos fueron citados por muchos expertos, una vez que los Padres se hicieron de los servicios de Manny Machado por 10 años y 300 millones de dólares, visualizando un resultado similar a los que previamente recalcamos. En cuanto a los resultados, aún es muy pronto para cantar victoria en la contratación de los Padres, pero de cualquier forma la realidad es que la dirección en el comparativo de los movimientos es muy distinta.

Es 100% seguro que los Padres tendrán su primera temporada arriba de .500 desde el 2010, mientras que lo mismo podemos decir de que estarán en la postemporada por primera vez desde el 2006. Pero el punto más importante que tenemos es que a diferencia de los anteriores, en el segundo año de la contratación lucrativa, en este caso Machado para los Padres, San Diego está peleando no solamente el primer lugar en el Oeste, sino que están a una semana de que termine la temporada y las posibilidades son reales de que alcancen el mejor récord en todo el béisbol.

Con esto sabemos que aunque el comparativo inicial era justificado, en verdad la firma fue una de las muchas cosas buenas que han sucedido para los Padres en los últimos años.

Una pequeña trivia

Menciona al primer lanzador en ganar el premio Cy Young en ambas ligas.

Calentando en el Bullpen

Se mantienen abiertos varios escenarios hacia la postemporada en ambas ligas, pero lo que cada día se ve con mayor claridad es que los Padres y los Dodgers, los dos mejores equipos en la Liga Nacional, no podrían enfrentarse en la Serie de Campeonato, sino en la Serie Divisional una vez que concluyan las Series Wild Card.

En otro tema respecto a la postemporada, MLB estará implementando un concepto de burbuja para los equipos al iniciar la segunda ronda de los playoffs. La Liga Nacional tendría su actividad en Arlington y Houston, mientras que la Liga Americana celebraría sus encuentros en San Diego y Los Ángeles, con Arlington y San Diego siendo las sedes de las Series de Campeonato.

En el círculo de espera

Este fin de semana los Padres salen de viaje a su penúltima gira de la temporada, al visitar solamente Seattle para medirse por tres juegos ante los Marineros. Al concluir la serie, el calendario estará llegando a la última semana de septiembre y de la temporada. Los juegos finales son dos en casa en contra de los Angels, seguidos por originalmente tres programados en San Francisco ante los Gigantes, sin embargo ésta se puede incrementar a cuatro debido a que se mantiene un juego pendiente entre ambos equipos.

Concluyendo la temporada regular, los Padres estarán iniciando su marcha hacia el banderín de la Liga Nacional, con el camino iniciando en Parque Petco para los tres juegos de la ronda Wild Card con un rival aún por determinar.

Y la respuesta es…

Gaylord Perry en 1972 con los Indios de Cleveland y en 1978 con los Padres de San Diego.

Por esta semana es todo, pero les recuerdo que “cada strike en la vida, los trae más cerca de su próximo cuadrangular”.