Traerá Covid-19 una situación complicada en seguridad pública

Juan Manuel Hernández Niebla. Fotografía: Archivo

Por Hugo Fernández Sánchez

Tijuana.- El confinamiento social y la crisis económica que está provocando la pandemia del coronavirus podrían tener consecuencias serias en materia de seguridad en la ciudad y en la entidad.

Esto, además, ante cifras y datos que están dando una ilusión de mejoría al registrarse una disminución de delitos. Pero la realidad es otra.

Juan Manuel Hernández Niebla, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California (CCSPBC), señaló los cambios que muestran los números de incidencia delictiva correspondientes al mes de abril que publicó la Fiscalía General del Estado y explicó la razón del que no reflejen lo que en verdad sucede.

“Hay aparentemente un decrecimiento, una reducción importante en la incidencia delictiva, con la excepción de robo con violencia y homicidios”, señaló el también miembro del Consejo Nacional de Seguridad Pública.

“Particularmente una cifra substancialmente baja es la de casa/habitación. ¿Por qué baja el delito de casa/habitación? Primeramente, porque la gente está en casa; es decir, es muy difícil robar una casa cuando tiene gente adentro. Pero obviamente esto va a tener repercusiones en el robo a comercio, en el robo con violencia”, consideró.

Más desempleados, ¿más delitos?

Con el cierre de empresas para frenar los contagios del Covid-19, algunos negocios se están viendo forzados a recortar personal; tenemos además personas que trabajan por su cuenta y que han visto sus ingresos drásticamente reducidos ante las medidas de confinamiento y distanciamiento social.

Estos y otros factores amenazan con aumentar considerablemente las cifras de desempleo en la entidad.

“La crisis social, la crisis económica no nos ha llegado, no nos ha terminado de golpear todavía. Pero nosotros estamos teniendo un incremento ciertamente en la violencia y en la manera como estos crímenes se van a estar cometiendo”, dijo Hernández Niebla.

Difícilmente estarán las autoridades preparadas para atender los problemas sociales que lleguen con la crisis económica.

Como primer factor, señaló el hecho de que la estructura de policías no ha variado con relación al año pasado y, como segundo punto, se han dado bajas dentro del número de oficiales.

Si a esto se le agrega que actualmente estas corporaciones tienen que cuidar que la población respete el confinamiento y no realice eventos públicos, se reduce considerablemente el tiempo dedicado a combatir la inseguridad.

A esto se le debe sumar el factor de la reducción en la procuración de justicia.

“Los ministerios públicos, el sistema de justicia está cerrado, el ministerio público está acotado, (entonces) finalmente la gente no va a salir a denunciar, no va a haber procesos de investigación; se nos va a incrementar la impunidad en términos generales, y eso, aunado a una posible crisis económica, pues va a haber mucha gente que se le haga fácil salir a delinquir”, consideró.

No están denunciando

Esto último, señala Hernández Niebla, traerá una “mejora entre comillas”.

“Sentimos nosotros que la gente no está denunciando porque no quiere ir a un ministerio público por la posibilidad de que puede contagiarse”,  dijo

“y por la posibilidad de tener tiempos de espera muy largos en el ánimo de que no existen el número suficiente de ministerios públicos”, añadió.

“Probablemente ahora los gobiernos van a querer echar las campanas a vuelo diciendo que la incidencia delictiva está disminuyendo, cuando es muy claro que es el efecto del confinamiento lo que nos está generando estos números”, explicó el Presidente del CCSPBC.

“Lo que va a pasar es que los tableros de incidencia del delictiva van a bajar porque en todos los delitos se requiere una denuncia -con excepción de los homicidios-, entonces pues vamos a ver esta mejora artificial en los índices, como ya pasó en abril, ya lo preveíamos nosotros, pero el otro lado la peligrosidad de las calles se puede ver incrementada”, pronosticó.

El panorama luce especialmente complicado dada la actual situación financiera y la existencia de un déficit importante de oficiales de seguridad pública, incluso antes de verse las autoridades con la repentina carga adicional por la llegada del Covid-19.

“Urge que se incremente el número de policías”, dijo Hernández Niebla. “Desafortunadamente esto no es fácil, reclutar a un candidato a policía es difícil, es un proceso ciertamente cerrado y así debe de ser”.

Son pocos los oficiales que se están graduando de la academia de capacitación, en relación a las necesidades de la ciudadanía, pero además no hay recursos para hacer cambios.

“Los presupuestos en materia de seguridad del 2020 fueron exactamente los mismos que del 2019, realmente no hubo ninguna variación”, indicó. “Entonces, prácticamente sin dinero, es muy difícil poder armar las estructuras en materia de seguridad que se requieren”.

Problemas en todo es Estado

Si bien Tijuana encabeza prácticamente todos índices delictivos en Baja California, prácticamente cada uno de las municipalidades tiene problemas en materia de seguridad pública.

“Tiuana siempre ha sido el primer lugar porque somos los que tenemos más habitantes”, dijo Juan Manuel Hernández Niebla, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California (CCSPBC).

Sin embargo, Ensenada, con una población mucho menor, registra un número desproporcionado de asesinatos.

“Ensenada trae una situación muy complicada. Ensenada es el segundo lugar en número de homicidios a nivel estatal y realmente es un 20, 25 por ciento de la población que tiene Tijuana”, indicó. “Ensenada es una ciudad pequeña y está generando un número importante de homicidios, substancialmente por arriba de Mexicali”.

Los dos municipios más pequeños traen sus propios problemas.

“En Tecate y Rosarito, realmente ahí la inseguridad estaba rampante, prácticamente en cada una de las categorías que se miden”, dijo el Presidente del CCSPBC.

“Entonces, traemos temas complicados en Tijuana, en Ensenada, Rosarito y en Tecate. Mexicali había tenido un repunte en homicidios, pero aparentemente ya se normalizaron”, explicó.

Otros delitos van también a la alza. “Se está incrementado ya el esquema de extorciones y el esquema de robo a comercios, sobre todo los robos de comercios que están vacíos”, señaló. “Y el robo con violencia, como lo veníamos manejando, en la crisis social pues la gente a veces tiene la necesidad de salir y conseguir lo que pueda conseguir, sobre todo cuando tienen una familia. Entonces bajo ese esquema, desafortunadamente el asunto no se ve nada prometedor”.